La paz del corazón
El apuro y la prisa, cierta inquietud general, son una señal de la ansiedad, que desde el interior, está guiando nuestras acciones.
La ansiedad muestra inequívocamente la presencia de una apetencia personal motivando el movimiento.
No apurarse, hacer con profundidad, como si de liturgia se tratara.
Hacer bien lo que hagamos es ofrenda valiosa para Dios y los demás y eleva nuestro espíritu.
Elsantonombre.org
Buenas tardes. Si bien se que hay mucho trabajo realizado sobre este tema, y sobre todo el esfuerzo continuo de…
Gracias María por compartir tu experiencia en Mambre, la Mancha es una tierra preciosa .
Gracias María por tu compartir, espero qué vuelvas pronto,para conocerte,yo no pude estar con vosotras. Pero si tengo el placer…
Hola, me gustaría saber dónde se encuentra Mambré y qué posibilidades hay de ir, o cómo se organiza. Muchas gracias…
Gracias, Y en ese desierto, abierto y despojado de lo superfluo, contemplar también el rostro del prójimo, tan cercano a…