«Pero la resurrección no sólo se refiere a la muerte al final de nuestra vida. En nuestra propia cotidianeidad caemos constantemente en el sueño de la muerte. Muchas personas viven como dormidas. Viven en un mundo de ilusiones. Se engañan a sí mismas. No están en contacto con la realidad. El jesuita indio De Mello opina que el misticismo es una resurrección a la realidad. El que experimenta a Dios se mantiene despierto.
El misticismo no sólo se refiere a los iluminados, impregnados completamente por la luz de Dios, sino también a los resucitados, a los que despiertan, a las personas que gracias a su camino espiritual se ven liberadas de las ilusiones que se han hecho sobre la vida. El propio Dios los ha despertado, los ha espabilado. En ocasiones este proceso de resurrección es doloroso. A menudo por las mañanas nos cuesta despertarnos y levantarnos. Sería mucho más bonito continuar remoloneando, seguir viviendo en la fantasía.
Romano Guardini nos habla de su juventud como si hubiera vivido bajo un caparazón. Vivía en su mundo, sin una auténtica relación con la realidad… Hay muchas personas que atraviesan este tipo de etapas en las que no viven realmente, sino que caminan en un mundo de sueños, en un mundo irreal que no tiene relación con el mundo real.
Creer en la resurrección de Jesús significa pedir a Dios que nos despierte de nuestro sueño, que nos abra los ojos para que reconozcamos la realidad. Hay muchas formas de sueño de las que Dios nos puede despertar. Está el sueño de la seguridad. Nos acunamos en la seguridad y no vemos que estamos en las manos de Dios y no en las nuestras. Se trata de un sueño para huir de la realidad. Hay personas que, cada vez que se encuentran con algo que les contraría, se refugian en la ensoñación. Se callan constantemente y huyen hacia el sueño. No pueden aceptar la realidad…
Intenta hoy mantenerte despierto a lo largo del día. Observa cuándo te hundes en ilusiones, cuándo te refugias en la ensoñación. ¡Abre los ojos! ¡Despierta y levántate! Vive atento, en pie, despierto!»
El texto del post es de Anselm Grün
y puedes verlo en el día viernes de la primera semana de Pascua,
siguiendo este enlace: Aquí
La imagen que ilustra el post corresponde a la Anástasis (La Resurrección). Fresco bizantino, ca. 1316–1321. Iglesia del Santo Salvador en Chora (Kariye), Constantinopla (Estambul)
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