Quiero agradecer a la fraternidad todo el trabajo que durante años habéis ido mejorando grandemente, recuerdo cuando casi no podíais…
La paz del corazón

Práctica sugerida
Continuando con lo de ayer, pero en general con nuestra habitual práctica de abandonar las divagaciones; profundicemos un poco más en la «no evasión» de la que nos habla Juan María De La Torre, también llamada «no reacción». Esto nos dará más observaciones y comprensión, sea que podamos o no evitar la huida hacia lo exterior, para ocultarnos de lo interior. Son cuatro pasos que podemos llevar adelante si ponemos atención vigilante en alguna ocasión durante esta jornada:
El asalto: En el momento exacto en que surge una apetencia recurrente (un antojo, una distracción compulsiva, una queja mental o un juicio como decía Pepe en su vídeo etc.) no la sigas ni la reprimas violentamente. Simplemente, detente como un centinela en la puerta del corazón.
Identifica el dolor: En lugar de consumir el «analgésico» (la comida, el móvil, el pensamiento rumiante, la charla vana, la crítica etc.) dirige la atención hacia adentro y pregúntate:
«¿Qué dolor o inquietud estoy intentando tapar con esto?». Quédate un minuto habitando esa tensión sin salir huyendo hacia el placer fugaz.
La presencia: Una vez detectada la carencia, y habiéndonos detenido, reemplaza el pensamiento del deseo y su objeto por el Nombre de Jesús o el recuerdo de Dios. Como dice San Máximo, desprecia lo que se opone al Amado para adherirte plenamente a Él.
Demos gracias: Si logramos observar el mecanismo sin ser arrastrados por él, habremos recuperado un poco de nuestra libertad original. Demos gracias por esa comprensión y regresemos a la acción cotidiana sintiendo que Dios es nuestro sostén y el fondo en el cual nos apoyamos.
Seamos un «hombre fuerte y bien armado» guardando su palacio con vigilante atención, como nos enseña el evangelio de hoy: san Lucas 11,14-23
Textos de apoyo
«Cuando ves que tu mente se complace en ocuparse en realidades materiales y se agrada siempre pensando en estas cosas, has de saber que las amas más que a Dios. Pues allí donde está tu tesoro, dice el Señor, también está tu corazón».
«El vacío, la ansiedad, la conciencia del error, la angustia y el miedo a la muerte, quedan enmascarados y su ardor velado por el goce que buscas y encuentras en los sentidos… Observa como a la avidez de los apetitos le corresponde la angustia y el vacío en tu alma. Escruta con detenimiento esta relación».
«Desde la ermita» pág. 191 – Esteban de Emaús – elsantonombre.org
Mil gracias, muy bien las prácticas de Cuaresma. Agradezco de corazón su buen trabajo. Un abrazo.
Mario, me siento muy agradecida por todo lo que nos aportas cada día, de incalculable valor. Y también a todas las personas que nos comparten sus inspiraciones y vivencias.Es tanto!! Ojalá se me dé la gracia llevar a práctica algo, aunque sea poco. Me consuelan y me animan aquellas palabras: A quien sea fiel en lo poco, se le confiará mucho. Pido ser fiel en lo poco que está en mis manos, el «cornadillo» del que hablaba Juan de la Cruz que tantas veces recuerdo. Incluso esto está en poder del Espíritu. TODO es gracia.
Muchas gracias a todos por sentir el regalo de vuestra presencia constante y amorosa.
Por si hay alguien que esté intentando buscarlo, el texto de Máximo el Confesor, creo que es de la segunda centuria.
Hola Teresa! Sí claro, una o dos prácticas que podamos llevar a la práctica y, sobre todo, arraigar en ellas, es ya mucho decir y podemos estar conformes.
Tienes razón, ahí corregí y puse segunda centuria que es a la que corresponde la cita. Muchas gracias! Un abrazo fraterno en Cristo Jesús.
En La divagación hay dos clases , una por ejemplo cuando yo pinto abstracto, acuarelas… tengo que divagar sobre qué me está diciendo el dibujo, la mancha.,. hacia dónde tengo que ir, es un rato muy intenso y muy bueno
Más importante la divulgación que tuvo Arquímedes hola de Newton con la manzana…
Qué pasa cuando nuestro espíritu está ansioso triste preocupado… de aquí para allá con angustia… Entonces esa voz interior trata de gratificarme con divagaciones agradables… sexuales… de gastar dinero… comprando en mi imaginación cosas… Tengo algo sin resolver… Se entra en un bucle mental desastroso, en esos momentos hay que darse cuenta dónde se está metiendo uno y respirar respirar respirar y (si es el nombre de Jesús mejor) hay que irse a la zona divina de nuestro ser ,que es verdadera y que está ahí para ayudarnos
Aquí tenemos dos temas uno la acción reacción que tiene tres partes de la primera cuando es increpado se desata un mecanismo hormonal en el cuerpo preparando la respiración la agresión se nota en los ojos y esta descarga hormonal te da fuerza para el ataque por ejemplo cuando un tigre se prepara para la lucha
Segundo en los animales vemos como enseñan los dientes como diciendo te voy a zurrar o cuando las personas tienen gracia es decir lo que sienten si te ríes
Tercero es el silencio la observación de lo que ocurre en tu interior y el recitar el nombre de Jesús con lo cual te quedas en un segundo plano y interior en la que atiende arquetí crepa y el señor todo lo resuelve porque él es amor y el amor vino a la tierra para no soltarnos jamás y solucionar estas guerras entre nosotros y los demás
El segundo tema que se propone aquí en la divagación que voy a tratar a continuación