Tres cuentas y un collar

El contento puede ser usado como indicador de la profundidad de la fe. La percepción de la divina Presencia puede ser usado como indicador del silencio interior. La santa indiferencia puede ser usada como indicador del abandono a la voluntad de Dios.

También puede decirse:

El contento indica la profundidad de mi fe. La presencia divina se hace evidente cuando hago silencio interior. Una sana despreocupación surge cuando me abandono a la voluntad de Dios.

Si el contento, la percepción de la Presencia y la santa indiferencia fueran cuentas en un collar, La oración de Jesús sería el hilo que las une y las mantiene en su sitio.

El contento

Cuando decimos “contento” nos referimos a una actitud de serena y suave alegría, que se asienta confiada en la providencia de Dios y en que todo sucede merced a Su designio. Este designio se sabe o intuye siempre es para bien, sea un bien inmediato o futuro que aún no se alcanza a ver. Si todo anda bien y hay contento, agradecer. Si hay dificultades y persisto en el contento, la fe se fortalece. Si en graves situaciones permanezco en el contento, la fe se torna inconmovible.

La divina Presencia

Cuando decimos que la divina Presencia es perceptible nos referimos a una experiencia a través de los sentidos y el entendimiento que puede ser fugaz o asentarse como fondo de las demás percepciones de manera habitual o permanente. Se vivencia como un funcionamiento pleno de los sentidos y de la atención; la belleza se patentiza en la creación (objetos, criaturas y situaciones aparecen nimbadas de una cierta sacralidad) y hay claridad mental. Comprensiones espontáneas del sentido de los acontecimientos no suelen ser infrecuentes. La divina Presencia siempre está presente (Hechos 17, 28) pero el ruido mental impide su percepción. Cuando estoy en los pensamientos no advierto a Dios en todo y todas las cosas.

La santa indiferencia:

Cuando decimos santa indiferencia, nos referimos a un estado de sana despreocupación activa y responsable. A una conducta que realiza lo que considera su deber en cada situación, pero que permanece consciente de que los resultados de las acciones dependen solo de Dios. Esto permite además una mayor eficacia ya que hacemos de manera funcional sin la tensión que deriva de creernos los responsables absolutos de lo que suceda.

“De fundamentos para la espiritualidad del peregrino ruso”

© Texto propio del blog

4 Comments on “Tres cuentas y un collar

  1. Qué hermosas estas tres cuentas: el contento de que todo transcurra segun DIos. La presencia que es luz y nos da claridad mental y la santa indiferencia que nos permite trabajar responsablemente sin el agobio que a veces ocurre. El Señor nos permita unir estas tres cuentas con el hilo de la oracion de Jesus.

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    • Hola. No sé si te entiendo bien. Pero pedir la apertura del corazón para recibir esos dones es lo que nosotros pedimos. Parece que los dones están disponibles, sólo que permanecemos cerrados a ellos buscando objetos del mundo. Un saludo fraterno!

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