El miedo es natural, pero no puede ser mayor que nuestra confianza en Dios. La fe no elimina los riesgos, pero nos da el valor para enfrentarlos. En la parábola de los talentos (cf. Mt 25,14-30), el siervo que enterró el talento se dejó llevar por el miedo. Mientras los demás corrían riesgos, trabajaban y multiplicaban lo que recibieron, él prefirió la seguridad de la inercia y terminó perdiendo la oportunidad de crecer. María, al oír el anuncio del ángel de que sería la madre del Salvador, no comprendió de inmediato cómo ocurriría este milagro, sin embargo, no dudó en decir que sí: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38). Que Dios nos libre del miedo que paraliza y nos dé el valor de atrevernos a hacer el bien siempre.
PEPA – MAYOR
NO TENER MIEDO DE ATREVERSE
El miedo es natural, pero no puede ser mayor que nuestra confianza en Dios. La fe no elimina los riesgos, pero nos da el valor para enfrentarlos. En la parábola de los talentos (cf. Mt 25,14-30), el siervo que enterró el talento se dejó llevar por el miedo. Mientras los demás corrían riesgos, trabajaban y multiplicaban lo que recibieron, él prefirió la seguridad de la inercia y terminó perdiendo la oportunidad de crecer. María, al oír el anuncio del ángel de que sería la madre del Salvador, no comprendió de inmediato cómo ocurriría este milagro, sin embargo, no dudó en decir que sí: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38). Que Dios nos libre del miedo que paraliza y nos dé el valor de atrevernos a hacer el bien siempre.