La paz del corazón
Tú, que eres mi Señor, Tú, cuya voluntad prefiero a la mía. No me es posible contentarme con palabras al presentarte mi oración. Escucha mi grito que te suplica como un inmenso clamor… Tú, de quien me he constituido siervo: Te ruego con perseverancia… Continue Reading «La mejor parte»
Gracias.
Que verdad tan grande, solo hace falta que estemos atentos. Unidos en la invocación del Santo Nombre y e hacer…
Muchas gracias.
Fantástico, Mario, como siempre. Muy interesante el apunte que haces sobre voluntad-libertad. No debemos olvidar que la voluntad se educa,…
Que el Espíritu Santo nos siga impulsando en la construcción sólida de nuestra "casa interior"