La paz del corazón
Tú, que eres mi Señor, Tú, cuya voluntad prefiero a la mía. No me es posible contentarme con palabras al presentarte mi oración. Escucha mi grito que te suplica como un inmenso clamor… Tú, de quien me he constituido siervo: Te ruego con perseverancia… Continue Reading «La mejor parte»
Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz
Es precioso este himno aunque a veces me encantaría que hablátamos en femenino a la divinidad, no solo en masculino.
Me encantó leerlo, y ... preciosa casualidad... justo hace un rato, una persona con quien conversaba en un parque me…
Protegido con contraseña
Dar prioridad a lo esencial “Busquemos primero el Reino y la Justicia de Dios, y se nos darán también todas…