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La paz del corazón

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Un monje se sentía incapaz de superar las tentaciones. Desanimado, decidió abandonar la vida monástica. Recapacitando, determinó empezar de nuevo. ¿Podré ser como era?, se preguntaba. Este pensamiento le impedía hacer algo. Fue a ver a un anciano y le contó su caso. El anciano le dijo:
«Un hombre tenía un campo. Despreocupándose de él, poco a poco aquel campo estuvo lleno de cardos, no apto para el cultivo. Un día fue al campo, y viendo cómo estaba, dijo a su hijo:
«Hijo mío, ve al campo y límpialo».
Su hijo fue, pero al ver el panorama, quedó aturdido. «¿Cuándo voy a terminar todo esto?», se dijo.
Optó por tumbarse y dormir, sin hacer nada. Muchos días después el padre fue a ver cómo andaba el trabajo de su hijo. Este dormía.
«Veo que todo sigue igual, hijo», le dijo.
Este respondió:
«Perdóname, padre. Cuando llegué aquí y vi tanta faena, quedé aturdido y me sentí incapaz de empezarla. Por eso me he echado a dormir».
A lo que respondió el padre:
«Hijo, te comprendo. ¿Por qué no haces cada día el trozo de tierra en el que te tumbas? Sin apenas darte cuenta, poco a poco el pequeño esfuerzo redundará en una obra grande».
Lo hizo y pronto el campo estuvo a punto para la siembra. Tú, hijo mío, haz lo mismo. Con la ayuda de Dios pronto serás lo que eras.
El monje se marchó meditando la reflexión del anciano. Perseveró hasta el final, pues la paciencia le había transmitido el consuelo con el que somos consolados por Dios.
Ed. Punto. Colección Pneuma 1,Valencia, 1982 [©José Martorell Capó]
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«Gracias, que el Señor nos ayude a limpiar lo que a nuestras fuerzas físicas nos parece imposible, a limpiar el terreno de nuestro corazón de todo lo que nos impide avanzar en este camino de ascesis.
Gracias!!!! que Él que es paciente nos ayude a limpiar cada área de nuestra vida que esté llena de cardos y espinas, las cosas negativas, para que nuestra tierra esté a punto para la siembra….abrazos y oraciones. Junto al Sagrario nos encontramos. P. Juan Cardona
Hermoso , que sabio consejo, estoy seguro que el Senor también nos iluminará a todos nosotros.