La paz del corazón
Martes 3 de marzo
Lectura del libro de Isaías 1, 10. 16-20
correspondiente al día 3 de marzo de 2026
¿Cómo se aprende a hacer el bien?
Ahora mismo en lo que sea que te encuentres haciendo, puedes aprender a hacer el bien.
Lo primero es elevar tu atención y escuchar la voz de tu propia consciencia…
Pregúntate: ¿Qué sería ahora mismo, en esto que tengo entre manos hacer el bien?
Puede ser que tengas que organizar una empresa con mil empleados o sacar las bolsas de basura a pocos metros de tu casa. Quizá leer un libro o hacer una llamada a alguien. En tu interior, sin que nadie te lo diga, imaginas el modo correcto de hacerlo. Pues bien, seguir esa voz interior, que te deja en acuerdo interno, te dará la paz. De ese modo te está realineando con el bien, aprendes a hacer el bien.
Sostener esto en el tiempo nos va purificando, es decir nos habituará a un nuevo modo de hacer e irá borrando la mala costumbre de hacer mal o de manera egoísta o desatenta. Nuestros mayores errores o faltas derivan de la negligencia en la atención. Esta simpleza, tiene sin embargo mucha fuerza para cambiar el rumbo cotidiano e implica en cierto modo una conversión.
Hacer bien es hacer el bien y puede ser hecho como un acto de amor hacia Aquél que nos lo ha dado todo; practicar la belleza que vive en el bien es el rastro para encontrar el sentido de la vida como experiencia y no como teoría.
Lectura del libro de San Mateo 23, 1 – 12
correspondiente al día 3 de marzo de 2026
… «El guía de ustedes es solamente Cristo».
¿No puedo guiarme por otras referencias también?
Sí, claro que puedes. Sin embargo se está hablando de la referencia máxima para nuestra vida. En ese sentido, unificarse es fundamental. Gran parte de nuestra confusión nace de la fragmentación de referencias y hoy en día, más que nunca. Una dificultad que tenemos para tomar a Jesucristo como referencia real en nuestro comportamiento y en nuestro sentir, es que lo damos por sentado.
Nosotros creemos que conocemos lo que enseña Cristo y en general no es verdad. ¿Sabes porque? Porque lo sabremos cuando lo vivamos. Comprendo una enseñanza cuando la vivo. Como hemos escuchado muchas veces el evangelio o leído muchas veces los textos, nos parece que no hay nada nuevo ya en Jesús, que bueno… es algo ya conocido. Cuando me dispongo a escuchar a Jesús como maestro, a seguirlo de verdad, a la obediencia (ob-audire); empiezo a descubrir que es lo que enseña realmente. Y una síntesis muy completa de la buena nueva es: Trata a los demás como quieres ser tratado. (Lucas 6, 31) Si no aplico eso en mi día a día me miento a mi mismo.
Esa máxima nos puede servir de criterio universal en las relaciones, las que son ocasionales o las frecuentes. Y no vendrá mal tampoco, hacerse un plan de lectura de los evangelios, con una mirada nueva; es decir como si fuera desde cero, tomando nota, revisando según mi vida actual, con el corazón abierto a la resonancia en mi hoy… es fundamental. Un capítulo por día por ejemplo. Como más te guste. Pero hay mucha riqueza ignorada en los textos evangélicos. No son un libro cualquiera, ni un manual de autoayuda, son un misterioso arcano descifrable para quién busca de verdad que Dios le hable en el corazón.
elsantonombre.org
Gracias María Marta! He corregido en el texto y aproveché para cambiar el título del post. Tu indicación afina y…
"En todo y en todas las cosas diríamos con San Juan: Dominus est, el Señor es" La cita compartida muy…
Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz
Es precioso este himno aunque a veces me encantaría que hablátamos en femenino a la divinidad, no solo en masculino.
Me encantó leerlo, y ... preciosa casualidad... justo hace un rato, una persona con quien conversaba en un parque me…