Muchas gracias por la información. Sería maravilloso que en los horarios pudieran incluir a Chile. Saludos, María Eliana González Serrano
La paz del corazón
Una cosa es muy importante en el tema de la oración, en ese espacio que dedicamos en particular al contacto con lo sagrado: la paciente perseverancia. Son precisos algunos momentos de soledad, en oración personal y también ayudan mucho los tiempos de oración en comunidad. Del mismo modo, orar en quietud y orar en movimiento pueden alternarse para dilatar ese estarse en la presencia que tanto bien nos hace. Orar en silencio o con palabras también va dando el ritmo y marcando el tiempo según necesita cada cual.
Así es que tenemos quietud y movimiento; soledad y comunidad; silencio y palabras; pero lo fundamental es anclarse en algunos espacios fijos y determinarse a permanecer. Lo que en mi experiencia resulta decisivo, no es cuantos momentos de oración dedico a la semana, sino que una vez establecidos me sostenga en ellos. Esta fijeza, esta rutina si quieres llamarla así, va fortaleciendo algo en nosotros, unificando las fuerzas en torno a un centro estable, se funda un hábito en profundidad del diálogo con Dios.
Esto después se traslada al resto de la vida cotidiana; te acuerdas más de actuar conforme a su enseñanza, de caminar y decidir en su presencia; de obrar ceremonialmente en lo que sea que hagas etc. Cuando desde el espíritu o desde lo profundo del corazón decidimos un rumbo, eso nos ayuda mucho. Se requiere cierta porfía para ponernos ante lo invisible en actitud de confianza orante. Decididos a confiar, aunque no brille una luz en el firmamento, ni desciendan carros de fuego ni se haga evidente una teofanía.
Una vez consagrado ese momento semanal, diario o con la frecuencia que sea oportuna para cada quién; hay que buscar en nosotros el coraje de mantenerlo y la gracia de la paciencia. Aunque llueva o truene; en la alegría o en la tristeza; con ganas o sin ella; sintiendo la presencia o la ausencia de Dios… tozudamente perseverantes en lo que nos hace bien. Aunque todo cambie.
Porque todo cambia en el mundo, a todas horas; todo cambia en la mente y en el cuerpo, cada día. Todo cambia en la familia y hasta los amigos pueden cambiar o alejarse; pero ese momento o momentos de oración deberían permanecer. Como esas rocas milenarias que ni se inmutan por los cambios históricos en la sociedad humana. Así de quietos, fijos y obstinados quisiéramos persistir; golpeando a la puerta de aquél a quién amamos y a quién todo le debemos…

https://us02web.zoom.us/j/88619724529
El horario está muy complicado para mi. Ojalá fuera el viernes a las 3 am de España. Si abren otro grupo a esa hora me queda bien. Bendiciones
Hola Mariana. Hay ora ciones a las 3 am de España de lunes a viernes, en el mismo link. Puedes sumarte cuando quieras. Un saludo fraterno!