La paz del corazón
« La conversión implica, por tanto, aprender humildemente en la escuela de Jesús y caminar siguiendo dócilmente sus huellas. Son iluminadoras las palabras con que él mismo indica las condiciones para ser de verdad sus discípulos. Después de afirmar: «Quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará», añade: «¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?» (Mc 8, 35-36).
La conquista del éxito, la obsesión por el prestigio y la búsqueda de las comodidades, cuando absorben totalmente la vida hasta excluir a Dios del propio horizonte, ¿llevan verdaderamente a la felicidad? ¿Puede haber felicidad auténtica prescindiendo de Dios? La experiencia demuestra que no se es feliz por el hecho de satisfacer las expectativas y las exigencias materiales. En realidad, la única alegría que llena el corazón humano es la que procede de Dios. De hecho, tenemos necesidad de la alegría infinita. Ni las preocupaciones diarias, ni las dificultades de la vida logran apagar la alegría que nace de la amistad con Dios.
La invitación de Jesús a cargar con la propia cruz y seguirle, en un primer momento puede parecer dura y contraria de lo que queremos; nos puede parecer que va contra nuestro deseo de realización personal. Pero si lo miramos bien, nos damos cuenta de que no es así: el testimonio de los santos demuestra que en la cruz de Cristo, en el amor que se entrega, renunciando a la posesión de sí mismo, se encuentra la profunda serenidad que es manantial de entrega generosa a los hermanos, en especial, a los pobres y necesitados. Y esto también nos da alegría a nosotros mismos… »
Fragmentos de Benedicto XVI
Audiencia general del Miércoles de Ceniza, del 6 de febrero de 2008
Retiro de Semana Santa en Madrid
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Nueva entrevista del Santo Nombre:
Buenas tardes. Si bien se que hay mucho trabajo realizado sobre este tema, y sobre todo el esfuerzo continuo de…
Gracias María por compartir tu experiencia en Mambre, la Mancha es una tierra preciosa .
Gracias María por tu compartir, espero qué vuelvas pronto,para conocerte,yo no pude estar con vosotras. Pero si tengo el placer…
Hola, me gustaría saber dónde se encuentra Mambré y qué posibilidades hay de ir, o cómo se organiza. Muchas gracias…
Gracias, Y en ese desierto, abierto y despojado de lo superfluo, contemplar también el rostro del prójimo, tan cercano a…