Gracias, gracias, gracias.....bendiciones y Unidos en el Silencio
La paz del corazón
«¿Qué le devolveré al Señor por todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación e invocaré el Nombre del Señor.»
Salmo 116, 12 – 13
Queridos amigos en Cristo Jesús. ¡Demos gracias! Hoy cumplimos cinco años de oraciones diarias. Desde distintas latitudes, en horas muy diversas, en situaciones personales muy diferentes; hemos acudido a nuestro pequeño oratorio virtual. Allí nos hemos recogido, intentando encontrar la ermita interior en el corazón de cada uno. Hemos puesto atento el oído para escuchar el Santo Nombre, ese dulce Nombre de Jesús que el Espíritu reza en nosotros sin cesar. ¡Que grande eres Señor y cuan admirable tu Nombre en toda la tierra!
Nos saludamos también mutuamente agradecidos por habernos encontrado y enviamos un cálido abrazo a todos aquellos que alguna vez han participado de la Fraternidad o acudido a las oraciones. Con cariño los recordamos y esperamos siempre. Cristo nos cuida.

Gracias, gracias, gracias…..bendiciones y Unidos en el Silencio