La paz del corazón
Mi Dios y Señor de mi vida,
líbrame del espíritu de ociosidad,
del desaliento, de mi propia voluntad
y de las palabras vanas.
Pero acuérdale, a Tu servidor,
el espíritu de castidad, de humildad,
de paciencia y de amor.
Oh mi Dios y mi Rey,
haz que yo vea mis propios pecados
y que no juzgue a mi prójimo,
ya que tu eres bendito en los siglos de los siglos.
Amén.
de Efraín el Sirio,
incluída en la regla de oración de Serafín de Sarov.
_________________________________________
Gracias! 💫
Gracias por estas reflexiones que es una apertura en la dimensión del Espiritu en Dios . Bendiciones
Mi nombre es Silvina desde Argentina quiero agradecer infinitamente por los espacios de oración, en especial la contemplativa, porque en…
Bello y hermoso camino
gracias, Mario por compartir estas palabras de sabiduría!! No había reparado en la importancia de dejar el manto. Que la…