Día 9 – El lugar del corazón

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Práctica sugerida:

Tratemos de imitar al Peregrino en la práctica que se comenta en el texto de arriba, sin forzamientos, por algunos minutos en el tiempo que encontremos disponible y según el impulso del Espíritu. Aquí el párrafo principal:

“Para conseguirlo, miraba mentalmente a mi corazón, inspiraba el aire y lo retenía en mi pecho diciendo: «Señor Jesucristo», y lo espiraba añadiendo: «tened piedad de mí».”

Hay personas que rápidamente encuentran en esta forma de orar el lugar de la paz del corazón; otras lo encuentran dificultoso o nos les agrada atender al órgano cardíaco. No hay problema, para ellas recomendamos:

Sentarse en quietud con el cuerpo relajado y cómodo. Respirad varias veces de forma lenta y profunda, con suavidad. Llevad vuestra atención al fondo más pacífico del alma y desde allí con toda calma repetid mentalmente el Nombre de Jesús. Poco a poco, desatiende a la respiración y te quedas solo con el Nombre, una y otra vez, como si en Él te recostaras.

Comenten cualquier duda hermanas/os. Un saludo fraterno en la invocación del Santo Nombre.

Enlace del día: Sermones de San Bernardo

5 Comments on “Día 9 – El lugar del corazón

  1. Algunas veces lo hago en cuatro tiempos otras en dos como nos decía el texto. ahora bien, que bueno encontrar a Jesús en la espesura de nuestro corazón. Es como encontrar el equilibrio en medio de una turbulencia, la paz en medio de la guerra… la luz enmedio de la oscuridad.

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    • Gracias por tu compartir José A. Así es, y cuantas veces persistamos esa sensación de turbulencia, de oscuridad y guerra irán disipándose como la nada. Un fraterno abrazo de parte de nuestro equipo.

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  2. Queridos hermanos en Cristo. Yo sigo mi respiración, inspiró señor Jesús, expiró hijo de Dios, inspiró ten misericordia de mi, expiró pecador.
    El retener la respiración me cuesta un poco y me agobia. No se si me equivoco.

    Al final cuando repito la oración sedente, sólo repito Jesús en la expiración.. luego quedó en silencio y en gran paz
    Oraciones
    Un abrazo muy fuerte

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    • Así es Fernando. Esto depende de la persona, la fisiología de cada uno y también los ritmos mentales. Es muy clara tu explicación y seguramente sirve a otros. Retener no es necesario o tan solo breves momentos. Es mi experiencia añ menos. Un abrazo fraterno.

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  3. Pingback: Ejercicios espirituales – Día 9 | Hesiquía blog

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