La forma original

Gracias Inés por la foto!

Imagina que desde que tienes recuerdo ves a todo el mundo cojear. O si quieres usar un ejemplo más exagerado: Ves a todas las personas caminar con las manos y andar con los pies para arriba, como esos contorsionistas en los circos. No te resulta extraño. Al ir creciendo viste que así eran las cosas y tus padres desde muy pequeño te enseñaron a caminar de ese modo. Todo el mundo hace lo mismo y hoy en día te resulta completamente natural.

De vez en cuando lees alguna historia de gente excepcional. Les dicen santos o sabios y lo llamativo es que caminan con las piernas apoyando los pies en el suelo y así se impulsan hacia adelante… algo que te resulta difícil de creer. Pero así lo aseguran estas historias; dicen que esta gente poco a poco fue contraviniendo lo acostumbrado, que permaneciendo confiados en Dios, hacían lo mejor que podían en aquello que les tocaba y empezaron a mostrar particulares destrezas o dones. El más asombroso de ellos, este asunto de caminar con los pies y usar las manos para otras cosas. Y parece que esto les hizo bien y se volvieron eficaces, tranquilos y contentos.

Pero claro, cuando te pones a intentarlo, a imitar esos modos y a leer mucho sobre estas cosas, tu familia empieza a preocuparse y piensan que a lo mejor estás fuera de sí o que eres un exaltado. Sin embargo, siempre has sentido que algo no andaba bien. Que algo no es correcto en el modo en que vives la vida tú y los demás. En ocasiones te has preguntado ¿Cómo es posible que lo pasado se haga nostalgia? ¿Cómo puede ser que toda alegría vaya desdibujándose hasta terminar en pálido reflejo de lo que se sintió al principio? ¿Cuál es la razón de tanta lucha, de tanto esfuerzo y por qué cualquier meta o conquista parece diluirse o esfumarse sin que podamos atraparla?

Y persistes en tu búsqueda y medio en secreto sigues indagando en la vida de estas personas tan particulares, tan distintas y que pese a todo reconoces como familiares, de algún modo cercanas. Y descubres que todos ellos te hablan con sus dichos o modos de vida y te dicen a ti y a todos: “Estáis viviendo equivocados” o “la vida no ha sido hecha para el uso que le dais” o lo más sorprendente… “los pies son para caminar, usad adecuadamente los dones de Dios”. E intuyes que por ellos habla la verdad, una realidad misteriosa pero accesible que te invita a transformarte por completo.

¿Y si fuera que todos los problemas que tenemos; personales, familiares, sociales y globales derivaran de un error básico, que de tan a la vista resulta inadvertido? ¿Y si fuera que lo único necesario es restablecer en nosotros la naturaleza original, esa particular forma en que fuimos creados?

¡Semejante cosa! No parece fácil.

No lo es, pero si posible. Basta para ello tomarse en serio los consejos de esos seres tan extraños, alegres y confiados en Dios, que se han atrevido a caminar usando los pies.

Continúa…

elsantonombre.org

Enlaces de hoy:

¿Qué atrae la felicidad, la alegría?

La revelación del amor

Clase 69º de Filocalía

3 Comments on “La forma original

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