Puede que sea lo mismo, pero nunca es igual. Un abrazo grande suplicando el Don. Santo y feliz día.
La paz del corazón
¿Cómo es esto de retirarse? Sea para hacer un retiro espiritual o eso que le escuché decir a veces, que hay que vivir retirado o de retiro.
En esto sobre todo tres cosas. La primera es que vivir en el mundo sin ser del mundo, implica estar en el mundo sin compartir los valores reinantes. Todos vivimos en el planeta, estamos en el mismo mundo, pero se puede estar dominado, esclavizado por la forma de vivir del siglo (hacía lo decían los padres antes) o se puede permanecer independientes, soberanamente libres de la decadencia, que es más bien una forma de demencia, que puedes observar en el momento actual.
Una segunda forma en que podemos utilizar esta noción del -retirarse- tiene que ver con el tomar distancia. Con una des-identificación. Te habías dejado hipnotizar por una situación y entonces vuelves hacia atrás, te traes nuevamente hacia el centro de ti mismo. Esta forma de alejamiento que sería una Xenitía interior, te permite con firmeza persistir enfocado en lo importante y muy desapegado del movimiento, a veces apabullante, de las ansias que te rodean. Ansiedades que por otra parte viven en tu interior y se manifiestan, se proyectan también como circunstancias precisas.
El tercer punto podría ser el de contar con momentos o períodos puntuales en los que te retiras, te apartas y te alejas físicamente, mentalmente y en todos los sentidos posibles, de los sitios que solías frecuentar. Y esto de excluirte de los lugares en los que sueles andar, lo digo sobre todo en el área del pensamiento. Como sabes, los pensamientos son la causa de la mayoría de nuestros problemas y aquello que más nos oculta la siempre evidente presencia de Dios. Las divagaciones nos sacan del presente y por lo tanto ponen una barrera al rocío de la gracia que siempre se está derramando sobre todos.
En cuanto a esto último la mejor herramienta es la de la oración frecuente, hasta que se haga incesante. Ese es un nuevo pensamiento que luego descenderá a las pasturas del corazón, desplazando todos los otros efluvios mentales. Puede ser nuestra oración de Jesús, u otra frase que te sea muy querida o incluso un aforismo. Por ejemplo, cada vez que te has inquietado repites varias veces: «elijo la paz». O, «en Vos confío mi Dios»; o «nada me apartará del amor de Cristo»; «mi refugio está en el muy alto», etc. etc.
Si conservas el deseo de orar continuamente y mantienes en tu vida una coherencia adecuada con ese deseo de presencia constante de Dios, verás que alumbra en ti una mirada que proviene del espíritu, que trasciende los automatismos del cuerpo y de la mente, y que sin ser malos en sí mismos, pueden perturbarte muchísimo si los pones al mando de tu vida. Así que ahí tienes algunos puntos de vista respecto a esto del «retirarse».
Si consideras que lo visible es todo lo que existe no podrás retirarte realmente nunca. Pero si puedes intuir y sentir que lo que ves es solo la apariencia de una realidad espiritual que no ves; podrás anclarte en eso que está detrás de todas las cosas, las personas y las situaciones, Eso que es consciente, pacífico y amorosamente inalterable…
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Excelente texto. Ayuda a entender y deshacerse de las ansiedades que provoca el mundo. Dios los bendiga.