Gracias! 💫
La paz del corazón
«En los cuentos que leíamos de niños las distancias se medían por leguas pero luego en los libros de mayores se hablaba de millas y de pies y, de pulgadas cuando llegaron los televisores y era un lío pasarlas a centímetros. En la Biblia había codos – “¿Quién puede añadir un codo – un palmo – a su estatura?” que era una medida inventada en Egipto para medir la distancia entre el codo del faraón y la punta de su dedo índice.
A Enrique I de Inglaterra le gustó la idea y decidió que la yarda era lo que iba del extremo de su pulgar hasta la punta de su nariz. Se rumorea que de un momento a otro Trump va a medir lo que va de su nariz a su dedo gordo e impondrá la trumpina como medida universal y posiblemente acompañe el momento con alguno de esos gestos llenos de encanto, tan suyos.
Todo esto viene a cuento de lo que dice Josep Mª Esquirol en «La penúltima bondad». Ensayo sobre la vida humana: “Aquí, en las afueras, el mal es muy profundo, pero la bondad todavía lo es más. Aquí, en las afueras, nada tiene más sentido que el amparo y la generosidad. Aquí, en las afueras, cuesta muchísimo moverse medio palmo en la buena dirección. Es el medio palmo hacia la comunidad fraterna que vive.”
Lo de las afueras y el medio palmo me parece una clave prodigiosa para entender la narración del nacimiento de Jesús y calcular “su medida” según el relato de Lucas. Todo ocurre “en las afueras”: el decreto para empadronarse viene desde fuera, José y María tienen que salir fuera de Nazaret, se quedan fuera de la posada, el Niño nace en un establo en las afueras y los primeros en acudir son pastores que velaban a la intemperie también en las afueras…»
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Y aquí la web de las Religiosas
del Sagrado Corazón de Jesús
¡ Qué maravilla de relato !
Original en el tratamiento recurrente de la idea del «medio palmo» para hacer un análisis muy acertado de la «medida» de Cristo a través de analogías muy bien encontradas.