Gracias
La paz del corazón
Una vez le pregunté el sentido de pedirle a Dios algo siendo que Él al ser omnisciente sabe todo lo que vamos a pedir antes que nosotros mismos. Este argumento mental me hacía sentir inteligente, me encumbraba sobre todos aquellos que profesaban lo que consideraba una fe infantil y a la vez, era un verdadero obstáculo en mi oración.
El sonreía (supongo que de mi soberbia) y me decía: Dios esta todavía creando al mundo y a nosotros también. Tu formación para momentos posteriores de tu proceso espiritual se realiza mediante la vida en este mundo. Tu oración de petición, con fervor y fe es una herramienta mediante la que el mundo es creado cada día. Mediante un volcán el Señor crea nuevas islas; con el estallido de una supernova genera varios sistemas estelares; del mismo modo, a través de los grandes orantes va penetrando de efluvio celestial todo lo terrenal. ¿Ves este mundo sumido en el espanto? No te imaginas como sería sin oración.
Lo real es mucho más misterioso de lo que creen incluso los que hablan del misterio. No hay forma de entenderlo sino cuando estás impregnado por el Espíritu Santo. Y aún así, todo lo que se diga es una burda traducción de lo que allí se ve y se comprende. Pero la oración ha caído en el descrédito como fuerza impulsora y transformadora de lo personal y de lo social. Y esto por que es muy escasa la fe, el hombre se ha extraviado de su corazón e idolatra a la diosa ciencia que es sumamente ingenua y cambiante. Los científicos de hoy ser ríen de los de ayer y las grandes eminencias actuales se verán como ingenuas para los de siglos futuros.
¿Por qué crees que los apóstoles curaban igual que Jesús, se desprendía poder hasta de sus sombras e incluso resucitaron muertos? Porque a una fe inquebrantable la hacían experiencia vital mediante una coherencia total. Por eso nos cuesta tanto hoy en día ver la acción del mundo espiritual, debido a que nuestra fe es dubitativa y nuestra vida contradictoria con ello. El Espíritu actúa a través de quién no le pone obstáculos. Nuestra fe es en el mundo material, muy pocos advierten la realidad espiritual que vive detrás de las apariencias…
en base a notas y memoria de conversaciones
Pepa –
Estamos girando alrededor de Dios? o Dios alrededor nuestro?
El Ego tiene que girar alrededor de Dios. No Dios alrededor de nuestro Ego. Y esto podría no ser tan evidente.
Tenemos que ver en esta historia, engañosamente simple un principio básico en el orden espiritual.
La gracia, siempre tiene que venir primero. Siempre con la Acción de Dios con la que cooperamos. Que es lo que Dios quiere: que cooperemos con Su Gracia. No quiere que nos convirtamos en marionetas. El quiere actuar primero. Hay que responder a Su llamado. Demostrando un Acto de Amor a El. De valentía y confianza, donde la iniciativa prima sobre el Ego. En una rendición confiada al Plan de Dios. Pasando de la confianza en uno mismo a seguir a Jesús como Dios y Señor. Respondiendo al llamado de Dios a la vocación.
Gracias, bendiciones