Entrar en el silencio de Dios

Orar es penetrar despacio, tranquilamente, en el silencio de Dios.

Dejar a Dios darse y darme su silencio, para que pueda dejar mi corazón latir al unísono del suyo.

Dejar mi respiración entrar en la respiración de Dios.

Dejarme penetrar por Su presencia.

Darme cuenta cada vez más de que Dios está dentro de mí.

No, evidentemente, para evitar a mis hermanos sino para llevarles más,
porque es verdaderamente imposible acercarse al crucificado sin acercarse a los crucificados del mundo entero.

*
Jean Vannier

5 Comments on “Entrar en el silencio de Dios

  1. Como decía san Juan de la Cruz: “Una sola Palabra habló el padre y en silencio ha de ser escuchada”. Bendiciones y os pido vuestra oración por mi sacerdocio y los sacerdotes del mundo, en esta hora tan compleja y difícil. P. Juan Cardona.

  2. PAZ Y BIEN, Si bien la palabra caracteriza al hombre, el silencio es lo que lo define, porque la palabra hablada solo adquiere sentido en virtud de ese silencio BENDICIONES

  3. Buenísimo!!!!. Y cuanto lo necesitamos. Si, el silencio es la respiración del alma. GRACIAS

  4. Que maravilla “dejarme penetrar por Su Presencia”…. Gracias hermano Gabriel!!!! que confundidos estamos los hombres cuando creemos que tan sólo es dirigirnos a Dios aturdiéndolo con nuestras necesidades, sin permitir que ÉL no hable… DIOS SABE LO QUE NECESITAMOS Y MÁS!!!! …. DIOS LO SABE TODO!!!…

  5. Que fácil de decir, pero que difícil para mí el conseguirlo. Gracias, hermano Gabriel.

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