Día 22 – Vivir en el centro

Encuadre y práctica sugerida

A todos nos es posible distinguir aquella sensación de estar centrados, de cuando algo alienados, nos encontramos como fuera de nosotros mismos. Actuar desde el corazón también suele llamarse o teniendo a Cristo presente en uno mismo, obrar recordando la divina presencia y de maneras similares. Todo lo que hacemos, desde lo más trivial a lo más importante se debate entre estos dos polos. En definitiva se trata de la atención que ponemos en el instante que vivimos, que es lo que Dios nos pone ahí, delante nuestro, para nuestro crecimiento y elevación espiritual.

La práctica que trataremos de llevar adelante en este día 22 de los ejercicios, consiste en permanecer atentos al centrado desde el cual actuamos. Y, cuando nos descubramos fuera de nosotros mismos, retornaremos a través de La oración de Jesús al hogar del corazón.

¿Cómo saber fácilmente, sin demasiado análisis, si estamos o no actuando desde ese centro que es a la vez Presencia? Si hay prisa estoy fuera. Si me siento como “persiguiendo” algo, aún cuando legítimo, estoy fuera. Si hay apremio, una actitud posesiva, ansiedad, ya nos queda claro. ¿Estoy perdido en las cosas o estoy en mí actuando entre las cosas? En fin, es una forma de abordar el tema que siempre nos ocupa: Vivir en la presencia del Señor.

Respuesta a un comentario del día 15

Dices que : “Lo que ocurre es para nuestro bien, todas las veces.” ¿Cómo expresarle esto a una madre cuya hija fue violada o cuya nieta esta viva un lunes y el miércoles muere de meningitis? Disculpen la pregunta pero siempre le pido a Jesús la palabra justa para quienes la necesitan; sólo por ello me animo a preguntar. Cuando creo que no tengo palabras para dar, digo interiormente: Señor Jesucristo Hijo de Dios ten misericordia de … (aquí pronuncio el nombre de la persona que necesita la ayuda) pecador. Un saludo en nombre del Señor Jesús.

Estimada hermana, sin duda que ante esas situaciones, invocar a Jesús por esa persona que padece y por nosotros mismos para dejar que la gracia nos ayude a responder, es lo mejor. En la situación misma, es decir, si estoy con alguien que está viviendo momentos terribles como los que usted describe, de ningún modo haría referencia a dicho comentario de que “Todo es para bien”. Aunque esto sea así, el momento sería del todo inoportuno ya que la persona afectada no tendría la capacidad emotiva para poder comprender la afirmación en ese trance que atraviesa. En esos momentos, según nuestra experiencia, lo mejor es ser ámbito para que el dolor pueda expresarse con libertad absoluta. Es decir, abrirse uno totalmente y del modo más simple posible, recibir las expresiones de dolor, queja, ira e impotencia que suelen producirse. Incluso si son imprecaciones contra Dios, el destino y demás. Transformarnos en un “acoger total”, en un recipiente del dolor de ese prójimo que padece. La mayor parte de las veces, este recibir a la escucha suele ser el mejor servicio que puede prestarse. Sentir compasión desde la paz decía mi maestro espiritual. Esto es: Comparto el dolor del otro, lo siento en mí, pero conservando detrás un fondo de paz. Es esa paz lo que el alma de quién sufre percibirá bajo el velo del incomprensible dolor que se abate sobre nosotros en situaciones tales.

En cuanto al “Todo es para bien” que afirmamos en algún post anterior, es lo que la experiencia nos demuestra. Sólo que a veces necesitamos tiempo o mucho tiempo para caer en la cuenta de que ha sido mejor como han sucedido las cosas. Es como si el designio divino abarcara realidades mucho más completas y totales de lo que nuestras pequeñas mentes pueden comprender. Mi maestro espiritual decía: Revisa aquél proyecto que salió mal y que tanta frustración te causó hace varios años. ¿Cómo ves hoy el tema? ¿Puede que haya sido mejor que no se concretara entonces? Yo revisaba con sinceridad lo sucedido y no podía sino reconocer que tenía razón. Hay muchas facetas a tener en cuenta, para no extendernos demasiado hoy lo continuaremos en la publicación de mañana. Muchas gracias por su comentario que permite profundizar en estos temas. Saludos fraternos en Cristo Jesús.

Algunos párrafos sobre la vanagloria de Casiano, El Romano.

7 Comments on “Día 22 – Vivir en el centro

  1. Creo que para ser recipiente del dolor es necesario vivir en el centro. Hoy ha sido para mi un dia en el que poder vivir esto y también ver lo fácil que es dejar de vivir en el centro

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  2. Me aclara mucho, en el lugar que hay que estar cuando estamos frente a situaciones terribles que les toca pasar a nuestro prójimo.
    ” ser recipientes del dolor del otro” . A veces me ha pasado estar frente a estas situaciones y no poder decir nada para aliviar el dolor del prójimo.
    Muchas gracias.

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  3. *Transformarnos en un “acoger total”, en un recipiente del dolor de ese prójimo que padece.*
    Que claro está!!!…Ser un recipiente del dolor’
    Gracias por la ayuda.
    Que el Señor Jesús siga siendo Presencia constante en nuestras vidas. Un abrazo.

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  4. Buenos días, recibí el día 22 el correo con el blog, lo había dejado de recibir.. He perdido muchos días de lectura ya que van por el día, 22.
    Es conveniente que comience con las lecturas anteriores o empiezo con las que comienzan en 2 días..
    Gracias

    Le gusta a 2 personas

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