Hoy, meditando 16 min, y ante el posteo de un amigo que se está reencontrando ( un amigo es uno…
La paz del corazón
Dejamos aquí abajo extractos de una enseñanza de Francisco
sobre la oración en lo cotidiano:
«No existe otro maravilloso día que el hoy que estamos viviendo. La gente que vive siempre pensando en el futuro: “Pero, el futuro será mejor…”, pero no toma el hoy como viene, es gente que vive en la fantasía, no sabe tomar lo concreto de la realidad. Y el hoy es real, el hoy es concreto. Y la oración sucede en el hoy.
Jesús nos viene al encuentro hoy, este hoy que estamos viviendo. Y es la oración que transforma este hoy en gracia, o mejor, que nos transforma: apacigua la ira, sostiene el amor, multiplica la alegría, infunde la fuerza para perdonar. En algún momento nos parecerá que ya no somos nosotros los que vivimos, sino que la gracia vive y obra en nosotros mediante la oración. Y cuando nos viene un pensamiento de rabia, de descontento, que nos lleva hacia la amargura. Detengámonos y digamos al Señor: “¿Dónde estás? ¿Y dónde estoy yendo yo?”
Y el Señor está ahí, el Señor nos dará la palabra justa, el consejo para ir adelante sin este zumo amargo del negativo. Porque la oración siempre, usando una palabra profana, es positiva. Siempre. Te lleva adelante. Cada día que empieza, si es acogido en la oración, va acompañado de valentía, de forma que los problemas a afrontar no sean estorbos a nuestra felicidad, sino llamadas de Dios, ocasiones para nuestro encuentro con Él. Y cuando uno es acompañado por el Señor, se siente más valiente, más libre, y también más feliz».
extraído de «La oración en la vida cotidiana» de Francisco
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Gracias, Mario por ayudarnos a despedir al Santo Padre Francisco, con tan hermoso pensamiento y enseñanza que a todos nos ha de llegar.
Meditar sobre ello nos ayuda enormemente a situarnos cada vez más en el aquí de nuestra vida, tomando cada día como el gran regalo del Señor, sin mirar en el mañana.
Que Dios lo haya recibido en Su Gloria. Bendito sea.
D.E.P.
Oremos por él y seamos fieles a su legado de alegría y esperanza.
Que rápida y tan oportuna contribución en este día tan especial de la partida de Francisco a la Casa del Padre. GRACIAS
Gracias por esta cálida despedida que esbozaste Mario, la ‘Cabeza visible de la Iglesia’, deja el Cuerpo para volver al Padre…, ya en silencio sigue el Camino que todos continuaremos un día. Doy gracias por su vida entregada, así como era él, simple y campechano, sin pretención de títulos ni de zapatos rojos… No tuvo un gran equipaje, se va ahora liviano de peso. Se va silencioso, sin defenderse de las injurias recibidas, como era su costumbre. Las manos cargadas de la misericordia de Dios en quien siempre confió, y de toda la oración que mendigó en vida. Recé siempre por vos hermano Francisco. Te sigo acompañando con la oración y con el corazón agradecido por tu testimonio. Ahora rezá vos por nosotros, por esta Iglesia que no siempre te supo valorar. Hasta siempre hermano, ya nos encontremos en la gran fiesta Pascual. GRACIAS SEÑOR POR ÉL.
Gracias a Dios por el Santo Padre. Por supuesto enseñanza, por su vida. Gracias! Rezamos por él y con él