Hoy, meditando 16 min, y ante el posteo de un amigo que se está reencontrando ( un amigo es uno…
La paz del corazón
de Nicéforo el solitario en la Filocalía
«… Pero, en primer lugar, que tu vida sea apacible, limpia de toda preocupación y en paz con todos. Entonces entra en tu cámara, enciérrate y, estando sentado en un rincón, haz lo siguiente:
Tú sabes que nuestro soplo, el aire de nuestra inspiración, nosotros no lo espiramos a causa de nuestro corazón. Pues el corazón es el principio de la vida y del calor del cuerpo. El corazón atrae el soplo para rechazar su propio calor hacia afuera mediante la espiración y asegurarse así una temperatura ideal. El principio de esta organización, o mejor su instrumento, es el pulmón. Fabricado por el Creador de un tejido tenue, introduce y expulsa el aire sin detenerse, a la manera de un fuelle. De ese modo el corazón, atrayendo por una parte el frío mediante el soplo y rechazando el calor, conserva inalterablemente la función que le ha sido asignada en el equilibrio del ser vivo.
Por tu parte, como te digo, siéntate, recoge tu espíritu e introdúcele -me refiero a tu espíritu- en tus narices; es el camino que toma el soplo para ir al corazón. Empújalo, fuérzalo a descender en tu corazón al mismo tiempo que el aire inspirado. Cuando esté allí, verás la alegría que seguirá: no tendrás que lamentar nada. Del mismo modo que el hombre que vuelve a su casa después de una ausencia no puede contener la alegría de reencontrar a su mujer y sus hijos, así el espíritu, cuando se ha unido al alma, desborda con una alegría y una delicia inefables.
Hermano mío, acostumbra entonces a tu espíritu a no apresurarse a salir. En los comienzos le faltará celo, es lo menos que se puede decir, para esta reclusión y este encierro interiores. Pero, una vez que haya contraído el hábito, no experimentará ya ningún placer en los circuitos exteriores. Pues «el reino de Dios está en el interior de nosotros», y para aquel que vuelve hacia él su mirada y lo busca con la oración pura, todo el mundo exterior se convierte en inconsistente…»
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Queridos amigos; estamos todos invitados, este próximo sábado 15 de noviembre, al Encuentro mensual de intercambio de la Fraternidad del Santo Nombre, a las 12 hs. de Argentina, 16 hs. de España y equivalentes, donde continuaremos el acercamiento a la obra de «Las Moradas» de Santa Teresa de Ávila.
Podéis leer el texto que servirá de base para el intercambio Haciendo clic aquí
Actualmente, estos encuentros no se transmiten por YouTube, nos encontramos en el zoom en el enlace habitual de los Oficios breves: https://us02web.zoom.us/j/88619724529
También el domingo que viene, 16 de noviembre, podemos asistir virtualmente a la Eucaristía mensual, que el padre José Antonio Heredia OP oficiará desde la ciudad de Valencia a las 15 hs. de Argentina, 19 hs. de España
en el mismo enlace de los Oficios Breves.
Recuerden que los sábados a las 8 hs. de Argentina, 12 hs. de España podemos asistir a la capilla virtual «Tomás Keating» donde somos bienvenidos en el ámbito propio de la oración centrante. Si no tenéis el enlace podéis pedirlo a Candelas.
Agradezco el compartir la forma y el camino para instalarme en la Presencia amorosa.
Gracias por regalar la luz de San Juan de. La cuz
Qué hermosura!!! 💗 Gracias 🫂
Muchas gracias por tanta inspiración.
Profundo y bello texto. Gracias por compartirlo.
Un abrazo fraterno invocando el Santo Nombre de Jesús.