Que el día a día no contradiga mi oración

Entonces, mientras oramos desde la confianza y buscamos la coherencia, vivimos ceremonialmente. Nos hacemos conscientes de que, en realidad, la vida fue hecha para ser liturgia. Nos descubrimos como uno de los oficiantes en la Eucaristía universal, en esa ceremonia sagrada que a todas horas es celebrada en cada rincón de la creación.

Haz clic en la imagen para Info

Deja un comentario

Descubre más desde El Santo Nombre

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Santo Nombre

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo