La paz del corazón
Lo primero que se encuentra en la meditación silenciosa, es el ruido.
Esto es signo de que se ha empezado bien, porque el ruido cobra cuerpo cuando uno se dispone al silencio; de otro modo pasa inadvertido.
El bullicio suele ser el fondo permanente de la vida corporal y mental, en lo personal y social.
En la vida diaria, puede empezarse por encontrar una inclinación hacia el silencio. Ir generando cierta tendencia hacia lo calmo y lo callado. Es una actitud.
La meditación silenciosa en sí, como momento específico de quietud, requiere alguna valentía y no poca determinación. Es preciso encarar de frente y sin guarecerse, el vendaval de ruidos que parecerá ir creciendo cuanto mas se interiorice la mirada.
de la carta 10, “La meditación silenciosa”
Elsantonombre.org
PEPA MAYOR Queridos Hermanos: me parece muy acertada la opinión sobre como realizamos las oraciones matutinas y vespertinas. Con mucho…
Hermanos, Las oraciones matutina y vespertina, en general, se nos han llenado de demasiadas palabras: explicaciones antes y después del…
Qué belleza tan bien poemada ante lo tenebroso del sufrimiento, resplandece la Tierra y la Vida regalada. Gracias por todo…
Gracias de Corazón ❤️
Gracias! 💫