La paz del corazón
“Lo primero es acostumbrar la mente a la oración, reunirla en torno a un centro estable y permanente, al abrigo de la divagación suscitada por la variedad de estímulos.
Por eso, disminuir las actividades en el mundo es de ayuda al ser menor el bombardeo sensorial. Sin embargo, aún en el medio del mundo, puede construirse un ámbito interior de adoración perpetua.”
Elsantonombre.org
Hermoso recordatorio,como siempre...Bendiciones en la Divina Presencia
Buenos dias queridos hermanos en Cristo. Qué maravilla es llegar a comprender, caer en la cuenta de que Dios se…
Gracias por la película!! Me ha gustado mucho. La rutina deja de ser rutina cuando pones atención a todo lo…
Gracias 🙂
Hola! Es un texto escrito por nosotros en el blog. Cada dos o tres años solemos recopilar posts propios y…