Proyecto Arcadia*

Equipos de observación psico-social (1)
Nuevas formas de organización comunitaria (2)
Redes de contacto alternativas (3)

Durante el siglo XX, pero sobre todo desde principios de la década del 80, la velocidad y profundidad de los cambios globales muestra una creciente aceleración. Numerosas y complejas variables concurren en cada campo de la acción humana, siguiendo la misma tendencia. (4)

El planeta entero es hoy un mismo ecosistema informativo. Lo que ocurre en un punto impacta en el resto del planeta inmediatamente. Reacciones de toda índole se mezclan y retroalimentan de continuo. A veces, los acontecimientos parecen encaminarse hacia el desorden y un caos impredecible. En otras ocasiones, todo se reestructura y adapta restableciendo el equilibrio previo; en esos momentos la estructura social parece tener gran capacidad de resiliencia. Sin embargo, este equilibrio derivado de largas inercias, padece cierta precariedad. En todo caso algo no puede negarse: Miles de factores complejos e importantes dependen de pocos elementos que aparecen como imprescindibles para la forma organizativa actual. (5)

La vorágine de las transformaciones en el escenario social, geopolítico, tecnológico, científico, cultural y religioso, amerita un seguimiento atento y sistémico, que permita generar contribuciones e influencias positivas en diferentes áreas del quehacer humano. El aporte de individuos, equipos, grupos y comunidades especializados en distintos temas será fundamental. Generar nuevos modelos de organización social en base a una ética diferente de la que actualmente impera, parece necesario. Definir una metodología simple que aúne los esfuerzos y permita vincular los diversos aportes y conclusiones resultará esencial. (6)

El futuro humano será mejor que nuestro presente. Pero eso necesita que pongamos nuestras fuerzas en ser activos constructores de ese porvenir. No parecen la mayoría de los líderes actuales capaces de encabezar el cambio de una situación que, por el contrario, han contribuido a generar con acciones u omisiones varias. Hemos de aprender de la corta pero muy intensa historia humana. Repetir errores no nos conducirá a nada bueno. Ante el desconcierto, los gobernantes esbozan hoy nuevas formas de control y el autoritarismo, la violencia y la imposición en todas sus formas se extienden por doquier. Este tipo de respuestas no puede sino aumentar el desorden general. (7)

Al igual que en nuestra vida personal, necesitamos como especie humana reconocer el modo equivocado en que vivimos. Una nueva humildad consciente nos abrirá las puertas al intercambio, a la ayuda mutua y a potenciar lo mejor de cada persona, colectivo o región en favor del bien general. No será creyendo que nuestra opinión, punto de vista, nacionalidad, cultura o espiritualidad particular son la única verdad, como podremos llegar a acuerdos sustentables en beneficio de todos. (8)

Del mismo modo que en una familia dividida por la intriga, el rencor y la confusión se impone la necesidad de un nuevo y profundo acuerdo general; es preciso diseñar un muy breve, simple y sustantivo decálogo (9) conductual que pueda ser aplicado en todas partes. Este nuevo paradigma no puede tampoco ser impuesto, ya que llevaría en si mismo el germen de lo mismo que pretende transformar. Será más provechoso, en todo caso, que quienes adherimos a él lo encarnemos con paciencia y firme convicción en nuestras conductas cotidianas. (10)

Como muestra la biografía humana, la coherencia entre la prédica, el sentimiento y la acción destella en medio de las edades oscuras como un faro que guía hacia puertos seguros. La globalización que ha permitido la tecnología no ha venido acompañada de una nueva moral global. De tal manera, cada persona, cada grupo, institución, país, religión o colectivo cultural, responden como pueden ante lo imprevisto y las nuevas amenazas de la época. Esta imprevisibilidad de los acontecimientos parece en el presente la única constante. (11)

Las Naciones Unidas fueron un buen intento. Otros foros mundiales alternativos que surgieron al correr de las décadas, también. Pero dichas iniciativas surgidas al calor de necesidades apremiantes, fueron contaminadas luego de la misma mentalidad causante de los problemas previos a su propio surgimiento. Necesitamos un cambio en nuestro nivel de consciencia. Darnos cuenta que no puede haber en nuestra era interconectada salvación individual, familiar o nacional. De un modo u otro, necesitamos unos de otros. Pese a ello, tampoco puede imponerse un colectivismo que pretenda “desde arriba” uniformar el sentir de las gentes. (12)

¿Cómo hacer para que cada forma de vida cuente con su propio espacio y posibilidades, interactuando en la medida de sus requerimientos con las otras, sin que se establezcan relaciones destructivas o de dominación? La respuesta a esta pregunta marcará probablemente los escenarios del porvenir. (13)

Por lo pronto y dentro de nuestras limitadas posibilidades proponemos la formación de a) equipos de observación psico-social; b) promoción de diversas formas de organización comunitaria y c) la creación de redes de contacto alternativas.

elsantonombre.org

Este borrador modifica a otro realizado el 1º de agosto. (16/8/21)

¿Qué necesitamos en una primera etapa?

  • Difundir el proyecto y contar con un número mínimo de interesados que lo pongan en marcha.
  • De entre aquellos interesados un encargado por temática específica de (1) (2) y (3)
  • Una primera reunión entre los interesados para distribuir funciones y coordinar las acciones iniciales.

¿Qué estamos haciendo actualmente?

  • Elaborando un borrador básico que incluya aquél decálogo mínimo mencionado.
  • Completando las notas aclaratorias.
  • Preparando dos vídeos de presentación. (Uno para los interesados y otro para el público en general)
  • Dando forma a nuestro aporte específico que tiene que ver con una de las unidades de vida monástica laica.

proyectoarcadia@protonmail.com

Notas aclaratorias: (En preparación)

* Arcadia:

Refiere a un modo de vida sencillo y natural, en contacto con la naturaleza en un ambiente de empatía. Sería una forma de vida que resulta de la armonía entre las necesidades espirituales y materiales. Nos parece que tal convergencia produciría sociedades y modos organizativos congruentes con la búsqueda de paz y bienestar que vive en las gentes.

«Proyecto Arcadia» quiere ser un ámbito de cooperación e intercambio a todos los niveles, entre quienes aspiramos a formar parte de una nueva humanidad integrada con su entorno, en un marco de no violencia basado en la Regla de Oro.(ver nota 9)

1) Equipos formados por especialistas en distintas áreas del quehacer humano, abocados a la observación de las principales tendencias que se manifiestan actualmente en el trasfondo sicosocial. El principal objetivo es la producción de ensayos y monografías que contengan herramientas y recomendaciones concretas aplicables desde el momento actual. Toda implementación sugerida busca servir en los diferentes escenarios que se visualizan posibles en el futuro cercano. (3, 5 y 10 años)

2) Unidades de vida monástica; pequeñas aldeas y pueblos autosustentables, comunidades familiares de relación cooperativa etc. son algunos ejemplos de nuevas formas de organización comunitaria; que «Arcadia» pretende crear, vincular y potenciar bajo el paradigma de la Regla de oro y los puntos listados en el «decálogo». Ver nota (9) Las formas de organización mencionadas como ejemplo no son novedosas en la historia humana; sin embargo la experiencia histórica acumulada y los nuevos paradigmas que emergen en diferentes áreas sociales, permiten una articulación novedosa de antiguas y muy valoradas utopías.

3) Los escenarios del porvenir no son fácilmente discernibles. Alentamos y creemos en un futuro humano venturoso. Sin embargo, hemos de admitir la posibilidad de una transición traumática mientras el viejo mundo da paso al nuevo. Ante tal eventualidad será bueno contar con redes de contacto alternativas entre las personas, los equipos y las diferentes comunidades humanas. No parece sensato hacer depender la comunicación humana tan solo del abastecimiento de energía eléctrica y del funcionamiento de Internet, que depende enteramente de aquella.

4)…

9) “Haz a los demás como te gustaría que te hicieran a ti” son palabras dichas por Jesús en Lucas 6,31 y Mateo 7,12; difundidas habitualmente como la “Regla de oro”. “Entonces, en todo, haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti, ya que esto resume la Ley y los Profetas ” (Mateo 7,12). Esta recomendación conductual de Jesús, reflejada con similares matices en todas las culturas humanas conocidas, parece manifestar una ética común a todos los seres humanos, que buscan en su interior el modo correcto de relacionarse con sus semejantes. Vendría a ser un criterio de acción universal que no se basa en un dogma exterior sino en una ley interior del corazón de nuestra especie.

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