La paz del corazón
¿Verdad que no es fácil detenerse unos segundos entre una actividad y otra y repetir interiormente la oración esa que nos resulta tan entrañable? Suponiendo que nos hayamos dispuesto a efectuar esta ejercitación, ¿lo he recordado? Y si lo recordé, ¿tuve la presencia de ánimo como para efectuar unas pocas invocaciones y tomar así conciencia del cambio de actividad? sigue leyendo en el blog
Puede que sea lo mismo, pero nunca es igual. Un abrazo grande suplicando el Don. Santo y feliz día.
Bella y profunda reflexión. Santo y feliz día. Pidamos para que cada día Cristo habite por la fe en nuestros…
Quiero agradecer a la fraternidad todo el trabajo que durante años habéis ido mejorando grandemente, recuerdo cuando casi no podíais…
Qué impacto el texto de Grigori Petrov, acompañado de la preciosa pintura del gran David Friedrich! Es de una belleza…
El ANHELO DE LA PATRIA ETERNA! Qué hermosa oración ! Mi alma se ensancha cuando lee a un alma orante…