La paz del corazón
¡Ay del que está solo!, dijo Salomón.
Sí, ¡ay de mí!, solo, si tú no estás conmigo o yo contigo. Por dichoso y sumamente feliz me tengo si siento que tú estás conmigo.
Señor, me atedio de mí mismo cuantas veces siento que tú no estás conmigo.
Cuantas veces estoy contigo, tantas veces estoy también conmigo; no estoy conmigo siempre que no estoy contigo.
Y… ¡ay de mí! cuántas veces no estoy contigo. Sin ti no puedo existir. Imposible me sería subsistir de cualquier modo que fuere, en mi cuerpo o en mi espíritu, sin tu poder presente. Ni te desearía ni te buscaría sin el auxilio de tu gracia presente. Nunca te encontraría si tu misericordia y tu bondad no salieran a mi encuentro.
Más como en todo esto yo estoy contigo, siento tu gracia que obra en mí. Es un bien para mí, como la existencia, la vida. En el Señor se gloría mi alma.
Guillermo de Saint-Thierry (s. XII)

Icono de Santa María del Encuentro
Imagen extraída de:
Precioso texto. Gracias Mario!
Tat Tvam Asi (en sánscrito "Tú eres Eso") ... Tal como lo describes, esa esencia sutil y suave, casi imperceptible,…
PEPA - MAYOR - Perseverar Perseverar es seguir adelante incluso cuando los resultados parecen lejanos. Es mantenerse firme en lo…
Me súper enganche, espectacular la propuesta! Leyeron mi mente, jajaja … GRACIASSSSS
Las palabras de Jalics eran estupendas pero las explicaciones de todo por el Padre han sido fantásticas y tremendamente profundas.…