Sobre las Bienaventuranzas

Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo:

«¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!

¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!

San Lucas 6,20-26.

Comentario de Benedicto XVI

(…)

Un antiguo eremita afirma:

«Las Bienaventuranzas son dones de Dios y tenemos que darle verdaderamente gracias por habérnoslas dado y por las recompensas que se derivan de ellas, es decir, el Reino de los Cielos en el siglo futuro, el consuelo aquí, la plenitud de todo bien y la misericordia de Dios…, cuando uno se ha convertido en imagen de Cristo sobre la tierra» (Pedro de Damasco, en Filocalia, volumen 3, Turín 1985, p. 79).

El Evangelio de las Bienaventuranzas se comenta con la historia misma de la Iglesia, la historia de la santidad cristiana, pues –como escribe san Pablo–:

«Dios eligió lo que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo tiene por débil, para confundir a los fuertes; lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale» (1 Corintios 1, 27-28).

Por este motivo, la Iglesia no tiene miedo de la pobreza, el desprecio, la persecución en una sociedad con frecuencia atraída por el bienestar material y por el poder mundano. San Agustín nos recuerda que «lo que ayuda no es sufrir estos males, sino soportarlos por el nombre de Jesús, no sólo con espíritu sereno, sino incluso con alegría» (De sermone Domini in monte, I, 5,13: CCL 35, 13).

 Tomado del  Curso con y sobre las Bienaventuranzas  «Para ser más Felices»de los  Misioneros del Sagrado Corazón.

3 Comments on “Sobre las Bienaventuranzas

  1. Hno. Horacio de Jesús Crucificado F.M.V

    Bienaventurados, quienes creen en la Palabra de Jesucristo porque de ellos será el Reino de los cielos. Bienaventurados quienes oran a Dios porque El permanecerá en sus corazones. Bienaventurados quienes leen y escrutan la Palabra de Dios porque ellos encontrarán consuelo en ella. Bienaventurados quienes buscan a Dios en la soledad de su alma porque alli estará El. Bienaventurados quienes aman a sus hermanos más pobres porque Dios los llevará a su reino.Bienaventurados quienes caminar hacia el encuentro de Dios porque ellos poseerán la vida eterna.

  2. Bellísima meditación de Benedicto.

  3. Muchas gracias Fraternidad, por ofrecer este espacio de meditacion lectura de la Palabra, en mis oraciones..

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