La paz del corazón
«Nadie puede tocar la cruz de Jesús sin dejar en ella algo de sí mismo y sin llevar consigo algo de la cruz de Jesús a la propia vida…»
LA GRACIA DEL AMOR FRATERNO
“Señor Jesús, Tú quisiste que nos amásemos unos a otros como Tú nos habías amado; y Tú nos amaste como el Padre te había amado a Ti. Ese fue tu gran testamento final. Derriba en nosotros las altas murallas levantadas por el egoísmo, el orgullo, la vanidad. Aleja de nuestras puertas las envidias que destruyen la unidad. Líbranos de las inhibiciones, calma los impulsos agresivos, purifica las intenciones y que lleguemos a sentir como Tú sentías y a amar como Tú amabas. Haz Señor Jesús, que una corriente sensible, cálida y profunda corra en nuestras relaciones; que nos comprendamos y perdonemos; nos estimulemos y nos celebremos; que no haya entre nosotros obstáculos, reticencias ni bloqueos; que seamos abiertos y leales, sinceros y veraces. Y así demostremos ante el mundo que Tú, señor Jesús, eres el enviado del Padre y estás vivo entre nosotros”.
Amen.
Gracias! 💫
Gracias por estas reflexiones que es una apertura en la dimensión del Espiritu en Dios . Bendiciones
Mi nombre es Silvina desde Argentina quiero agradecer infinitamente por los espacios de oración, en especial la contemplativa, porque en…
Bello y hermoso camino
gracias, Mario por compartir estas palabras de sabiduría!! No había reparado en la importancia de dejar el manto. Que la…