Dia 19 – La motivación

Texto del día

… Respecto de la acción, importa mucho saber que es lo que busco con ella, el deseo que lleva inscripto en su interior. Lo que la motiva es en verdad lo que hacemos cuando actuamos. Es fundamental la transparencia, la verdad en la acción. Debe coincidir la motivación interior con aquello que se ve en mi actuar, sino habrá doblez e hipocresía.

Lo que hagamos debe ser útil en el presente y en el futuro y no generarse nunca una contradicción entre estos tiempos. Porque de ninguna manera el fin justifica los medios y porque tampoco es importante solo el ahora sino también las consecuencias que derivan hacia el mañana.

Todo lo que hagamos ha de poder realizarse ante la vista de Dios y de los semejantes, de otro modo no se debe hacer, porque esconde en sí algo que nos avergüenza. Esta vergüenza es signo de un alerta de la conciencia. Cuando Adán y Eva se cubren no esconden sus cuerpos sino el deseo de posesión del otro que los avergüenza...

Click aquí para leer el texto completo

Práctica sugerida

Mientras redoblamos nuestro paciente y amable esfuerzo para repetir interiormente La Oración de Jesús en todo momento y lugar, atendamos a lo que motiva nuestras acciones, aquello que las pone en marcha. Como escuchamos decir una vez en un monasterio: “Puedes ponerte a barrer el refectorio para que se encuentre limpio a la hora de la cena o puedes hacerlo como reproche velado al encargado de hacer la tarea que no se ha presentado… o para que te vea el Prior y te tome en consideración…” ¿Para que diré esto a esta persona? ¿Para qué realizaré esta acción? No solo es lo que se hace sino el “desde donde” se lo hace.

Aquí más intercambio de impresiones con quienes han comentado el día 14 de los ejercicios. Muy buena semana invocando el Nombre de Jesús

Una especie de “pelea de oraciones” , si bien la oración de Jesús me dá mucha paz y siento realmente me une a Dios , tengo que luchar contra por un tiempo con la idea de que “le saca lugar a mi oración preferida” … Seguro debe de haber algo de acostumbramientos o apegos , aún en cosas santas …. Gracias.

Sin duda hermano/a que nuestra tendencia a apegarnos, o dicho más suavemente, a encariñarnos con las cosas, personas y situaciones, abarca también aspectos de la vida espiritual. Pese a ello, en esta materia, si uno se siente encaminado con cierto tipo de oración, si se perciben en el alma sus frutos y si estos se manifiestan también en la vida diaria, orientando el comportamiento en función del Evangelio, no habría porque cambiarla. Debería continuarse en ese tipo o modo de oración y profundizar en ese mismo camino. La oración de Jesús puede ser útil para quienes se sienten llamados a ella (una fuerte atracción o deseo de ser capaz de practicarla) o para quienes atraviesan fuertes crisis. Algunos más se acercan a ella motivados por una búsqueda de simplicidad en la propia vida, que incluye la forma de orar. Pero sin ninguna duda que muchos espirituales en la historia han visto su corazón lleno de gracia debido a la práctica de la oración discursiva o al Oficio de las Horas, al Rosario de María Santísima o a muchas otras devociones particulares. Si fuera el caso de que se siente atracción pero aún no se decide uno por uno u otro tipo de oración, convendrá practicar esos diferentes modos en distintos momentos de la jornada, pero no entablar “lucha” entre ellas. Gracias por el comentario que ayuda a explicitar estas temáticas.

Al leer sus comentarios me siento acompañada por todos uds. queridos hermanos. Pase lo pase, Jesús siempre nos guía y acompaña. Lluvia de bendiciones.

Gracias por sus bendiciones. A nosotros también nos brinda compañía vuestra presencia leyendo y comentando lo que compartimos. Los textos e intercambios antes que nada nos sirven a nosotros mismos, recordándonos continuamente la necesidad de buscar la coherencia con lo que publicamos. Saludos fraternos.

Mis dificultades para perseverar en la oración de Jesús son la disipación de ideas y la tristeza, incluso ira, por la situación que atraviesa la Iglesia.

Muy estimado/a sin duda que la situación que atraviesa la Iglesia en los últimos tiempos es harto dolorosa por varios motivos. Sin embargo aún cuando en el jardín pueda verse mucho desorden, plantas sin podar, canteros desarmados y demás; también pueden encontrarse bellas flores y hojas jóvenes plenas de verdor. ¿Cuántas semillas estarán listas para brotar apenas llegue la primavera? Al alba le precede la oscuridad más oscura, dicen por allí, es posible que esa frase aplique en este caso. No deja de resultar claro también, que una purificación se va llevando a cabo mediante los acontecimientos, intuimos que ese es el medio que usa Dios para depurar las cosas. Como sea, esa tristeza e ira, pueden canalizarse como ardor en la oración, como fuego que la alimente y enriquezca. Ella misma calmará las aguas y concentrará la disipación de las ideas. Gracias por su honestidad al comentar. Saludos en Cristo.

Para mí la dificultad que estoy viviendo es el cansancio del trabajo, iniciar la oración se me hace difícil ya no es como en otros momentos que podía hacerla sin dificultad y por otro lado dedicar un espacio durante el día para la oración del corazón pero viene muy bien que ese espacio sea en cualquier momento y lugar.

Pues sí así es. El cansancio del cuerpo y de la mente pueden dificultar la oración como momento específico. En esa situación sirve ofrendar a Dios esa fatiga, como si uno dijera: “Ya ves Señor, aquí me tienes sin fuerzas, pero ven igual conmigo y dame descanso”. También, darse cuenta que el trabajo también es oración y ofrenda. Bastará la intención de hacerlo lo mejor posible y según nuestras mejores luces del momento. Si la labor es muy agotadora y demandante, bastarán unas pocas repeticiones del Nombre del Salvador, entre aliento y aliento para volvernos al centro y sentir que actuamos en Su presencia. Cristo le cuida hermano, un abrazo fraterno.

8 Comments on “Dia 19 – La motivación

  1. Gracias por está iniciativa tan hermosa, está oración fue mi sostén en momentos de crisis de mi vocación, lo agradezco mucho. Descubrirla y esforzarme en hacerla parte de mi día a día, me ayuda muchísimo para procurar la presencia de Dios en mi alma. Ayuda a hacer ascesis, mortificar la imaginación y la memoria. Gracias. Dios bendiga su labor.

    Me gusta

  2. Ante una emergencia y como salvavidas, porque conocer lo que nos motiva nos puede llevar, -como bien dice, toda la vida, es urgente pensar lo que ya nos comentaba hace unos días, y es que aunque la acción depende de nosotros, los frutos son de Dios. Él es el único que da crecimiento a lo que somos y a lo que hacemos. Como dice san Pablo en su Carta a los Romanos: “Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. Tanto en la vida como en la muerte pertenecemos al Señor”. Él es el que va a dar crecimiento a nuestras pequeñas obras, o dicho de otro modo, Él pone sus obras en nuestras pequeñas manos.

    Gracias hermanos, nunca me había planteado ver mis acciones bajo el prisma de mis motivaciones o lo que las origina.

    Un saludo fraterno invocando el Santo Nombre de Jesús.

    Le gusta a 1 persona

    • Así es Clara. “Él es el que va a dar crecimiento a nuestras pequeñas obras…” Nos alegra lo que cuenta. Y es cierto, descubrir nuestras motivaciones nos abre todo un nuevo campo de comprensión que nos permitirá ir depurando la conducta de a poco a medida que nos abrimos a la gracia. Saludos fraternos en Cristo.

      Me gusta

  3. Gracias hermano, sus palabras son de gran aliento para conservar la paz y seguir orando diariamente Dios le bendiga

    Le gusta a 1 persona

  4. Me resulta muy interesante eso de que lo mental y lo emocional son en sí mismos una forma de acción e influencia en los demás. En negativo se pueden sacar muchas conclusiones, por ejemplo lo que dice Jesús a cerca del adulterio, pero en positivo me parece fundamental la oración y concretamente la oración de Jesús que tanto espacio está llamada a ocupar en nuestra mente y en nuestro corazón. Sin duda que es también una manera de actuar y de influir. Esto me llena de esperanza.

    Le gusta a 1 persona

    • Así es José. Lo espiritual influye mucho aunque la cultura actual nos ha acostumbrado a creer que solo la materia actúa influyendo. Una buena disposición de ánimo hacia alguien u orar interiormente al interactuar es una decisiva influencia que aprendemos a constatar. El texto es extenso y tiene mucha materia para intercambiar. Nos alegra tu esperanza que es también la nuestra.Saludos fraternos.

      Me gusta

  5. Interesante reflexión, gracias.

    Se me ocurre que lo único que nos queda es pedir con el salmista que el Señor perdone los pecados que se nos ocultan. No siempre es fácil ver la trastienda de nuestros pensamientos, porque quizá esto supone un conocimiento de nosotros mismos del que carecemos. ¿Y cómo subsanar esto? Se me ocurre una respuesta: creciendo. Pero crecer lleva su tiempo. En este momento me surge una pregunta, ante una acción que claramente beneficie al prójimo, aunque oculte algún resto de vanidad, orgullo, o incluso soberbia, ¿sería aconsejable realizar la acción? O, en caso de duda, quiero decir, si no tenemos claro si hay un trasfondo de vanidad en la acción, ¿sería conveniente realizar la acción? La frase de: “el que nunca hace nada, nunca se equivoca” sería viable en el plano espiritual. ¿Realizar la acción en estas condiciones, me refiero si no tenemos claro que la rectitud de corazón sea 100 % pura, nos quedaríamos igual ante Dios, retrocederíamos, ganaríamos en gracia?, todo esto siempre que el prójimo obtenga beneficio de la acción, claro está ¿Es posible presentar a Dios una acción pura durante 17 hs al día?
    Resumiendo: ante una acción cuya rectitud de intención no sea pura pero que claramente beneficie al prójimo ¿sería conveniente realizar la acción?

    Un saludo fraterno, en Cristo Jesús.

    Le gusta a 1 persona

    • Estimada Clara, gracias por su participación. En nuestra opinión, si la acción ayuda a nuestro prójimo de manera evidente no hay porque suspenderla. Aquí la clave parece estar en ir comprendiendo poco a poco lo que nos motiva, lo que origina esta o aquella de nuestras acciones. Esta comprensión por si sola ya va transformando algo en nosotros, depurando y purificando las motivaciones. La gracia unida a nuestra oración frecuente llevará esto a su término mas temprano que tarde. Ir haciéndonos conscientes de lo que motiva nuestras conducta es una ascesis que ciertamente llevará su tiempo y a veces, toda la vida. Nuestra intención de mejorar en este y en otros aspectos es en definitiva lo importante ante Dios y nosotros mismos. Un saludo fraterno hermana.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: