29° Clase – Marcos, El Asceta – Segunda parte

Aquí la clase dividida en tres partes – Al final de la página el vídeo completo –

Aquí el vídeo completo

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7 Comments on “29° Clase – Marcos, El Asceta – Segunda parte

  1. Una participante del curso (Hermana en la clausura)

    MARCOS, EL ASCETA

    La vida es un aprendizaje, precisamente una sabia enseñanza de lo que hemos olvidado, ignorado con el tiempo, a fuerza de no ver más que lo material nos creemos materiales, cuerpo-mente, nos constituimos solo en esto que vemos y a tal punto que hacemos lo que sea por conservarnos, algún daño por mínimo que aparezca en nuestro organismo, nos sometemos a las más duras pruebas, cirugías, tratamientos, dietas, ejercicios… todo es poco con tal de “no morir”, el sufrimiento entonces surge de estos afanes y el dolor, la enfermedad, nuestras limitaciones, nuestra misma condición humana son esa señal que nos muestra lo caducos que somos, solo en fe se puede vivir estas realidades como una oportunidad de acercarnos más a Dios, al solo eterno y durable, dejamos pasar lo que pasa, sin anclarnos desesperadamente a las falsas seguridades que nos propone este mundo; estar ligeros, sueltos, unidos al Señor a través de la oración y sumisión a su querer, pacientes en las pruebas no como un castigo sino como un sendero que nos lleva a seguro puerto, aquel del que nos dice el salmista: “El sufrimiento me hizo bien, porque me enseñó a prestar atención a tus decretos”. (sal 119) La atención que me permita ver más allá de la superficialidad, adquirir un corazón espacioso, capaz de abarcar la realidad de mi prójimo y de mí mismo, de cualquier circunstancia, ese saber ubicarme en el sitio que me corresponde y evitar toda ira fruto de la soberbia, que me dé claridad en la mirada para ver con ojos nuevos y con asombro la creación, el continuo milagro que instante a instante surge, la vida es ya de por sí la gran obra de Dios, ese milagro que no cesa de manifestarse.

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  2. ¿Y antes?
    Hay dos pasajes que pueden ayudarnos a poner luz sobre el antes. Agradezco mucho, por favor si alguien advierte algún otro y lo comenta.
    Uno cuando Jesús dice: “Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy”. (Jn 8, 58).
    Otro, del Libro de los Proverbios, La Sabiduría en la creación:
    “El Señor me creó como primicia de sus caminos,
    antes de sus obras, desde siempre.
    Yo fui formada desde la eternidad,
    desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra.
    Yo nací cuando no existían los abismos,
    cuando no había fuentes de aguas caudalosas.
    Antes que fueran cimentadas las montañas,
    antes que las colinas, yo nací,
    cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios
    ni los primeros elementos del mundo.
    Cuando él afianzaba el cielo, yo estaba allí;
    cuando trazaba el horizonte sobre el océano,
    cuando condensaba las nubes en lo alto,
    cuando infundía poder a las fuentes del océano,
    cuando fijaba su límite al mar
    para que las aguas no transgredieran sus bordes,
    cuando afirmaba los cimientos de la tierra,
    yo estaba a su lado como un hijo querido
    y lo deleitaba día tras día,
    recreándome delante de él en todo tiempo… (Prov. 8, 22-31)

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    • Claro que sí Tine, Son citas ejemplares respecto del tema y hay varias más en toda la escritura. Será bueno buscarlas con tiempo. Gracias por tu aporte! Un saludo fraterno invocando a Cristo Jesús.

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  3. Interesantísimo todo!! Gracias Hermano.

    Por comentar en mi opinión el asunto de María. Pero lo has comentado muy acertadamente. Dios es HOY. No hay tiempo en él, aunque sí amor y el amor es lo más activo, hay amor porque Dios es comunidad de personas. El tiempo existe solo desde la creación y los seres materiales tenemos tiempo y los espirituales también. “Antes” estábamos en la mente de Dios. De ahí la diferencia entre eterno (Dios) y sempiterno (las criaturas espirituales, tenemos un comienzo, pero seremos eternos en adelante). Un día son mil años y mil años como un día. Siendo Dios HOY, ya conoce la película y sabe el final de todo, lo cual no quita a la libertad humana nada. En fin misterio donde los haya, pues entreamos en la naturaleza de Dios que nos supera, entramos en la nube del no saber.

    Por otro lado la clase me ha resultado interesante, el ejemplo del maratón significa que cada uno tiene un tiempo de evolución espiritual, no entender esto es juzgar al de atrás efectivamente, cada uno tiene su ritmo con la gracia de Dios y colaborando en libertad.
    Me ha hecho pensar lo siguiente: Jesús nos da una parábola tramposa, la del publicano y fariseo que van a rezar al templo. Uno lee el publicano que dándose golpes de pecho dice “Señor ten piedad de mí porque soy un pecador” (la oración de Jesús pero con el Padre) y uno dice, “vaya no soy tan santo como este, ya me gustaría tener su humildad y sencillez”. Luego lee al fariseo que dice que es el mejor, que no es tan desgraciado como el publicano, que cumple todos los preceptos, etc. etc, y entonces, aquí está la trampa de Jesús, uno dice en su interior “Hombre tampoco soy como este que es soberbio y que se cree la divina pomada, y que es orgulloso, este, este es un desgraciado”, en ese momento soy él.
    Por tanto solo queda la actitud real del publicano, poner rodilla en tierra y decir con el corázón “Señor, ten piedad de mí que soy un pecador”

    Por fin me ha sorprendido lo de que si uno comprende una falta y se convierte de corazón, efectivamente deja de hacerlo. Vaya!! Eso sí es fuerte, porque yo caigo y caigo en lo mismo todo el rato. Recuerdo la frase de San Agustín de Hipona “Señor, dame la castidad, pero todavía no”. Denota que estaba en camino, pero con reticencias, hasta que se da cuenta que debe cambiar también su vida externa junto con la metanoia. Por eso a veces la conversión exterior debe acompañarse con cambios exteriores, si no es muy difícil perseverar en la conversión. Por ejemplo al que le pesen las cosas materiales debe desprenderse efectivamente de ellas, para lograr la pobreza espiritual y el desapego afectivo de las mismas, y eso no es lo mismo en alguien quizá de mucho dinero que está desprendido de todo, pero que le pesan otras cosas. No sé si me explico, pero va por ahí mi intuición.
    Un abrazo.

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  4. Creo que es de rabiosa actualidad todos lo temas que se nos proponen tanto de Marcos el Asceta como de los demás autores.
    Aunque todos son de interés tanto para la vida espiritual como para la vida en general, me quedo especialmente con dos: el tema de la voluntad y de la libertad y el tema del espacio del corazón, por supuesto que también el de la soberbia.
    Con respecto, al primero, aunque como se nos dice, hay que profundizarlo, es importante ver que tengo voluntad y para ello la importancia de hacer un pequeño ejercicio, que no sea heroico, pero que tal vez nos pueda acercar a ello.
    Con respecto a lo segundo, que importante no defenderse, ante la critica o ante cualquier otra contrariedad pues inmediatamente sale el «pobrecito de mi» y entonces ya no queda espacio sino para ese «pobrecito yo» al que debo darle toda la atención dejando fuera a Dios en mi. Lo soberbia sin duda que tiene que ver también con esto.
    Gracias pues por el esfuerzo de hacer esto asequible y asimilable porque de otro modo sencillamente pasaría inadvertido y es una gran riqueza que como el Evangelio, esta llena de sencillez pero que a la vez se pasa por alto.

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