7° Clase de Fenomenología

3 Comments on “7° Clase de Fenomenología

  1. Hola Mario.

    Primer Consulta:
    Yo he comprendido lo siguiente: para llegar a las puertas que nos enfrentan con el silencio y el misterio de la existencia necesitamos recurrir a cierto nivel de energía acumulada (o recolectada), que podemos alcanzar a través del recurso de ciertas imágenes colectoras (que nos incitan a la ascesis y a la contemplación, en contra de nuestros impulsos materiales); esto nos permitiría alcanzar cierto nivel de bienestar espiritual y distensión orgánica.
    Mi consulta es: Si la carga de las imágenes colectoras fluctúan con el tiempo, esto podría producir que se “desmorone” nuestro bienestar por perder la base energética que nos posicionó en el lugar correcto?
    De ser así: Que podríamos hacer para evitar tal catástrofe?
    Vos indicas que no deberíamos relacionarnos con lo Divino solamente a través de los conceptos lingüísticos y el ego, pero cual sería un vinculo mas estable?

    Segunda consulta:
    Entiendo que la memoria se sustenta principalmente en el lenguaje como estructurador de los conceptos que ordenan lo percibido, contextualizando lo que luego es recordado.
    De ser esto así, la experiencia de lo Innombrable e Inmaterial no podría ser comunicada, ya que no podemos conceptualizarla, pero si alguna vez tenemos la bellísima experiencia de percibir la gracia de la Divinidad, podríamos recordarla? como encajaría dentro de una memoria estructurada sobre el lenguaje? podría existir otro nivel de memoria no conceptual?

    Tercera Consulta:
    Entendí que, al menos una, de las finalidades del organismo (o la maquinaria) del humano es lograr un equilibrio, una distensión de las cargas del sistema, si entiendo bien, esto iría desde descomprimir los impulsos más primitivos que nos excitan (alimento, sexo, poder, etc…) ya sea por su consumación o por derivación energética a través de la comprensión; hasta equilibrar sistemas más complejos como las cargas emocionales relacionadas con la imagen de sí.

    Me he explicado rápido, y probablemente mal, solo para llegar a la siguiente pregunta:
    Nuestro deseo de supervivencia acarrea dentro del campo de co presencia a la temida e inevitable muerte, que se hace más nítida con el paso de los años.
    Muchos textos de carácter religioso (que he leído) dan a entender, de alguna manera u otra, que nuestra personalidad, acarreando los recuerdos que la componen, puede trascender la muerte, y eso resulta en un bálsamo que calma el ardiente temor a desvanecerse?

    Cómo podemos reconocer que existe una mística profunda, que no sea, de manera directa o velada, una instrumentación de nuestros aparatos psíquicos, y construcciones lingüísticas, para distender el natural temor a la desaparición eterna?

    Si se diera esta instrumentación, una vez controlados los impulsos físicos más evidentes, también emergería una distensión orgánica que podríamos interpretar como una paz interior absoluta.

    ¿Hay algún texto o aproximación que me puedas recomendar al respecto?

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    • Hola Ricardo. Como habrás visto hemos aproximado una respuesta en la clase VIII vamos a extendernos en la próxima sobre todo lo que comentas o consultas. Un abrazo hermano, gracias por tu planteo que ayuda a profundizar.

      Cristo te cuide.

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