Clase 52° de Filocalía

El velo de las pasiones

Material de apoyo: Conocimiento espiritual en la Filocalía” de Javier Melloni sj.

12 Comments on “Clase 52° de Filocalía

  1. Muchas gracias Hermano Mario.
    Sigo atento tus palabras y dispuesto a realizar las prácticas que propones.
    Un abrazo y que Cristo nos guie.

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    • Hola Eugenio. Eso de estar dispuesto es excelente. En el camino que sea, buscando a Dios, la disposición del corazón es lo que permite la entrega y ahí aparece la gracia. Un abrazo!

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  2. Gracias hno. Mario por tus palabras, profundidad y empatía!
    Así lo siento.

    Como dices, un esfuerzo previo y paralelo es necesario, antes de entregarnos confiados, a su merced.
    Ciertamente: ‘el viento sopla de donde quiere, pero sólo empuja a los barcos, cuyas velas fueron desplegadas’

    Gracias!

    Un gran abrazo en el Señor.

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  3. Gracias hermano ! Excelente!
    Que bueno es y hace escucharte.

    Solo un comentario a la propuesta de Melloni.
    Hace muchos años se me señaló, (cuando no creía para nada en la ‘doma del buey’ o de los ‘caprichos de mi cuerpo’):
    ‘Todo depende de, en donde pongas tu esfuerzo.’

    Creo que el adiestramiento del cuerpo o su despojo de caprichos, es muy difícil de alcanzar por propia voluntad.
    Digo, si la voluntad lo lograra, uno llegaría (como mucho), a algo así como un minimalista vegano.
    Pero la sola repetición incesante de la oración día y noche, que al principio también depende de la voluntad, produce sin error, la caída de los caprichos del cuerpo naturalmente, sin resistencia, como las hojas del árbol en otoño.
    Que si de aplicar voluntad se trata, ponerla en la repetición resulta un amable atajo al despojo y luchar con la voluntad, contra los caprichos del cuerpo, los reafirma.
    Porque
    ‘lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.’

    Un gran abrazo en su Nombre.

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    • Hola Héctor! Cristo te cuide. Muy buen comentario. Estoy de acuerdo con lo que dices. Lo que ocurre es que para llegar a la repetición incesante del Nombre, hace falta mucha determinación y comprensión, además de la gracia claro. Pero si el cuerpo pesa mucho y la mente está muy nublada por las tendencias y pasiones fuertes, se nos dificulta encontrar esta decisión fuerte de consagrarse a la oración continua.

      Por eso creo que recomiendan los autores de Filocalía un apoyarse en estos dos pilares. Una ascética de lo necesario en el cuerpo y una oración aplicada y sentida en la mente.

      La gracia está siempre pero estamos tan pesados a veces de materia y pensamientos que necesitamos de algún “esfuerzo” personal. Este también deriva de la gracia, pero lo sentimos como propio en principio y eso sirve para alivianarnos. ya me dices que opinas de esto que te digo. Un abrazo hermano en la invocación del Nombre.

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  4. Gracias por la distinción llena de comprensión de la diferencia entre cuerpo alma y espíritu, algo fundamental en FIlocalia y algo que utilizaba ya san Pablo. Creo que avanzar por ahí nos permite avanzar por el camino de una verdadera comprensión de lo que somos y de lo que estamos llamados a ser

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  5. Gracias, una vez más Hno. Mario.
    Como siempre, deja claridad en la mente, ardor en el corazón y quehacer para el cotidiano.
    Un saludo invocando el Nombre de Jesús, el Señor Resucitado.

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