34° Clase – Filoteo, El Sinaíta

Aquí el texto escaneado, del volumen segundo – “Cuarenta capítulos de sobriedad.

6 Comments on “34° Clase – Filoteo, El Sinaíta

  1. Hola Mario, muy bueno de nuevo el autor.
    Solo completar lo último de la ciencia y la religión.
    La Biblia no es un libro de historia ni científico, si buscamos ciencia o historia como hoy la entendemos fracasaremos. Entonces, ¿la Biblia dice la verdad? Sí, sin duda, dice la verdad para nuestra salvación. Ese es el punto, por tanto cada pasaje de la Escritura debe hacernos preguntar qué me dice Dios aquí, no si fue cierto de esta manera o de otra. Además que en Dios hay una pedagogía de enseñanza hasta Jesucristo.
    La ciencia utiliza el método de la experimentación, genera una hipótesis la experimenta y la verifica empíricamente. Por eso la ciencia, nunca debe meterse en argumentos filosóficos o espirituales, porque no es su campo. Stephen Hawking , que más que científico como todo el mundo cree es un divulgador, parece mentira, dice que “el universo se ha creado a sí mismo” se define como filósofo saliendo del campo de la ciencia y postula una aseveración que no puede verificar por la experimentación, ¿se equivoca? Es posible, porque simplemente postula su propia fe, su fe atea.
    Los mayores científicos de la historia han sido y son creyentes, desde los del bolsón de Higgins a otros muchos desconocidos, como buenos científicos, pues no se meten en debates filosóficos o religiosos, que son otro campo.
    Un médico define qué es el ojo, y lo describe perfectamente y dice sus enfermedades y sus curaciones y habla de sus funciones, pero no puede responder a porqué? Porqué tenemos ojos? Hubiera sido posible la existencia sin ojos? La finalidad del ojo es propuesta por su autor, como el que inventó la cámara fotográfica, y si no hay finalidad en las cosas todo es absurdo, no hay sentido, esto es una reflexión filosófica religiosa, pero nunca científica, pues no se puede verificar.
    Por tanto el científico que sale de su campo y afirma aseveraciones sobre el sentido o sobre otras cosas, se sale de su función de científico y entonces será un mero contertulio más de un programa de TV a los que estamos tan acostumbrados en los que cada uno da su opinión más peregrina y contradictoria.
    Y hay que decir que muchas de la cosas que decimos que son científicas no es cierto, son las llamadas teorías científicas, que ir contra ellas es muy peligroso pues la mayoría de los científicos las aceptan como posibles, pero sin embargo son Teorías científicas, como el Big Bang (unos otros dicen que puede haber habido ya varios, etc…) o la teoría de la evolución, muy aceptada por la opinión pública por desconocimiento, por los científicos por verdaderas razones, pero que no está verificada, excepto en los animales inferiores, no sobre el hombre. Cuidado que no la niego, creo que todo va mejorando etc, pero como tal es una TEORÍA científica, que tiene mucho peso entre los científicos actuales, pero no está verificada, ni hay forma de hacerlo hasta encontrar al eslabón perdido entre el hombre y el mono, que no existe.
    Por esto que una persona religiosa haga aseveraciones de tipo científico o histórico (que tiene otra metodología, no verificar empíricamente, sino por fuentes y testimonios) es grave, muy grave. Igual que lo haga un científico al revés es muy grave y define su ignorancia supina.
    En la historia creemos que Julio César existió y que escribió “La guerra de las Galias” y eso contando con un manuscrito de 800 años después de que lo escribiera, es a lo más que se ha llegado…. y no hay duda.
    ¿Por qué se duda de la existencia de Jesús de Nazaret cuando hay testimonios de 30 años después? Y no hablo de los evangelios, sino de testimonios de historiadores y senadores romanos del siglo I-II. Por tanto esa es la metodología histórica, los testimonios, y resulta que se cree en figuras intrascendentes y no en Jesús, porque que exista hace que me interpela directamente a un cambio de vida que muchas veces no estoy dispuesto a dar con mi havano en la boca y mi whisky en la otra y el bolsillo repleto de dólares.
    Saludos.
    Sergio

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    • Por cierto que tenía un profesor que nos decía que no existen los ateos, existen los idólatras. Pues todo adoramos algún Dios, que no es el Dios creador y trinitario nuestro, ni el de ninguna religión, puede ser el Dios del placer, del dinero, del vientre (tan de moda hoy con la comida gourmet y las estrellas michelín de los restaurantes), etc… ¿Cuál es mi Dios? Esa el la gran pregunta.

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      • Es cierto Sergio. Y la respuesta a esa pregunta la podemos encontrar examinando lo que hacemos cada jornada. Ahí vemos claro donde “nos aprieta el zapato”. Gracias por tu participación siempre activa y enriquecedora. Un abrazo en Cristo Jesús.

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  2. Como siempre, una buena oportunidad de acercarnos al misterio de nuestro ser y de nuestra existencia, de la mano de estos genios como son los monjes filocálicos. Todo un descubrimiento, puesto que además tocan todos los temas relevantes que nos preocupan. En este sentido el tema de la nepsis o sobriedad, sin duda que tiene gran relevancia pues en el fondo es lo que nos dicen los médicos y los profesionales de la salud: que necesitamos de la sobriedad, claro que ellos no nos dicen que ella nos permite descubrir a Dios que es el que da sentido a nuestra vida y los filocálicos sí.
    En este sentido, lo que nos dirá la tradición filocálica y en concreto Filoteo, es que descubramos al Dios que nos habla a través de los acontecimientos; el que permite que esto o aquello ocurra para que pueda entrar en contacto con él. Qué bueno llegar ahí, y cuanta sobriedad hace falta para llegar ahí.
    La sobriedad es algo necesario: comida, mirada, pensamientos, placeres…todo ello puede ser una ayuda o un impedimento. Si quedo acorralado en todo eso, como suele ocurrir, será difícil encontrarnos con Dios, que está tras todo eso y qué fácil quedarse ahí y no trascender. No ver a Dios en los acontecimientos es quedarse acorralado en los acontecimientos y en consecuencia, solo hacemos que pedir a los acontecimientos que nos sacien, siendo que los acontecimientos no nos pueden saciar y por tanto creando toda clase de adicciones.
    Vamos a ver si somos capaces de ver lo que nos ocurre como ocasión propicia para la meditación y de interacción con Dios. Será una buena manera de honrar a tan buenos maestros.

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    • Gracias Padre José por tu comentario. Siempre le das un énfasis a los temas que los sintetiza y de algún modo nos ordena las prioridades. Al fin de cuentas no se puede pedir menos de un dominico :)) “No ver a Dios en los acontecimientos es quedarse acorralado en ellos”, es la esencia de lo que nos dice Filoteo. Un abrazo en Cristo Jesús.

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