La paz del corazón
Invocar al Señor apenas despiertos y pedir la gracia de la vigilancia, (nepsis) de la atención pura, de velar custodiando nuestros pasos. Todas las actividades de este primer día, deben ser observadas en función de la oscuridad o la luz que aportan. ¿Esto que voy a hacer tiene recta intención o es mera reacción? y así toda la jornada; volviendo una y otra vez a sostener el propósito de observarnos.
Gracias María Marta! He corregido en el texto y aproveché para cambiar el título del post. Tu indicación afina y…
"En todo y en todas las cosas diríamos con San Juan: Dominus est, el Señor es" La cita compartida muy…
Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz
Es precioso este himno aunque a veces me encantaría que hablátamos en femenino a la divinidad, no solo en masculino.
Me encantó leerlo, y ... preciosa casualidad... justo hace un rato, una persona con quien conversaba en un parque me…