¡Señor, ayúdame a ser quién soy!

Cuaresma 2023

 “Atravesar el desierto”

Los invito a contemplar el paisaje del desierto. Es posible admirar la belleza inhóspita y exigente. El espíritu de la cuaresma es perfectamente representado por la imagen del desierto. El desierto no permite lo superfluo. El desierto mismo se presenta solamente con lo esencial. No hay ninguna vegetación exuberante. No hay cantidades innumerables de flores.

No hay muchos seres habitando su aridez y aspereza. Sólo existen los diferentes matices de un mismo color y su contraste con el cielo. Los sonidos del desierto, son las pocas variaciones de los acordes del silencio. Lo desierto es abundancia, pero de una única y misma cosa el tiempo entero. Lo desierto es la naturaleza desnuda.

La desnudez del desierto expone nuestros excesos. La belleza monótona del desierto confronta nuestro acúmulo de cosas, así como el volumen de ruidos que hacemos. En el desierto solo sobrevive lo real y la verdad. Hay un viento que sopla constante e insistentemente por el desierto haciendo una pregunta: ¿Quién eres tú?

JESUS Y NOSOTROS EN EL DESIERTO

Lo desierto no permite vivir de falsas imágenes, pero nos enseña a distinguir lo que es un espejismo de lo que es real. En lo desierto tenemos un encuentro marcado con nuestros propios demonios. Si a Jesús el demonio ofreció pan, a nosotros nos ofrece distracciones.  La falsa saciedad, el embotamiento de los sentidos, entorpece nuestra consciencia y nos mantiene en la apatía. Si a Jesús el diablo ofreció reinos y poder, a nosotros nos ofrece la comodidad y las falsas seguridades que nos paralizan y promueven el estancamiento. Vivir estancado es vivir con el peso de una vida no vivida.

Si a Jesús, satanás lo invitó a echarse de las alturas, a nosotros nos invita a permanecer cómodamente donde estamos, sin nunca atrevernos a otras miradas y tampoco a ampliar nuestros espacios. Nos cubre con el manto de la prudencia para tapar nuestro miedo a correr riesgos. Nos hace olvidar nuestras experiencias con Dios que es de donde nacen la confianza y la libertad de hijos. El desierto no necesita de muchas palabras. Ellas quedan en un vacío, son insuficientes para traducir todo lo que habla el silencio.

El desierto nos hace percibir nuestras palabras como una nota desafinada que rompe la sinfonía armoniosa de la vida, que por si sola pulsa a nuestro alrededor. El encuentro con el desierto nos hace callar para comprender el idioma de Dios que es el silencio. El desierto nos ayuda a deshacernos de los pesos innecesarios, mirándonos con los ojos de Dios que ve nuestra esencia y por lo tanto reconociéndonos como hijos libres y herederos de su reino.

Por fin, el pedido de gracia que debe permanecer en nuestro corazón en la cuaresma, y en todo tiempo debería ser: ¡Señor ayúdame a ser quién soy!

¡Gracias Helen!

Aporte de Helen en el encuentro de intercambio del 19/03/23

Queridos hermanos de la Fraternidad del Santo Nombre: a partir de mañana lunes el nuevo horario de las oraciones es el siguiente:

Oración de la mañana

España / 12:00

Argentina, Brasil, Chile / 07:00

Miami, Bolivia, Venezuela / 06:00

Colombia, Perú, Ecuador, Panamá / 05:00

México, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Montana / 04:00

Chihuahua, Sinaloa, Sonora, California, San Francisco / 03:00

Oración de la tarde

España / 20:30

Argentina, Brasil, Chile / 15:30

Miami, Bolivia, Venezuela / 14:30

Colombia, Perú, Ecuador, Panamá / 13:30

México, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Montana / 12:30

Chihuahua, Sinaloa, Sonora, California, San Francisco / 11:30

Oración de la noche

España / 03:00

Argentina, Brasil, Chile / 22:00

Miami, Bolivia, Venezuela / 21:00

Colombia, Perú, Ecuador, Panamá / 20:00

México, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Montana / 19:00

Chihuahua, Sinaloa, Sonora, California, San Francisco /
18:00

¡Gracias Candelas!

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