Día 16 – En todo tiempo y lugar

Texto del día

“—Celebráis los oficios con gran piedad, Padre mío, pero también con mucha lentitud. —Ciertamente —me respondió—; y esto no gusta mucho a mis parroquianos y por ello murmuran. Pero pierden el tiempo, porque a mí me gusta meditar y ponderar cada palabra antes de pronunciarla; si se les priva de este sentimiento interior, las palabras no tienen ningún valor ni para uno mismo ni para los demás.

Todo está en la vida interior y en la oración atenta. ¡Ah, y qué poco interesa a nadie la actividad interior! —añadió—. No hay voluntad ni preocupación alguna por la iluminación espiritual interior. Yo volví a preguntar: —¿Pero cómo llegar a ella? ¡Es una cosa tan difícil! —No es difícil en modo alguno. Para recibir la iluminación espiritual y llegar a ser un hombre interior, hay que tomar un texto cualquiera de la Escritura y concentrar en él toda la atención tanto tiempo como se pueda. Por este camino se llega a descubrir la luz de la inteligencia.

Para orar, hay que proceder de la misma manera: Si quieres que tu oración sea pura y recta y que produzca buenos efectos, hay que elegir una oración corta, compuesta de algunas palabras breves, pero enérgicas, y repetirla durante mucho tiempo y con mucha frecuencia; por ahí se llega a tomar gusto a la oración. Esta enseñanza del sacerdote me agradó mucho por ser práctica y fácil y al mismo tiempo profunda y sabia. Di gracias a Dios en espíritu por haberme hecho conocer a un verdadero pastor de su Iglesia…”

del 4° relato en “El peregrino ruso”

Práctica sugerida

La práctica sugerida para hoy consiste en tomarse entre dos y cinco minutos durante cada hora de nuestra vigilia para repetir La oración de Jesús o su Santo Nombre solo. Esto puede hacerse estando en cualquier actividad. Bastará enlentecer los movimientos un poco o excusarse un momento para abrir ese breve espacio de oración interior. Hay quienes para esta práctica programan las alarmas del reloj o el móvil. Esto aparentemente trivial, nos va acostumbrando a orar en todo tiempo y lugar.

Respuestas a comentarios del día 14

Estimadas/os en Cristo Jesús: Tres hermanas publicaron durante el día 14 estos comentarios. Ponemos algunas consideraciones a ese respecto.

Mi dificultad es que a veces repito la oración mentalmente o la digo y no siempre conecto con el corazón. Otras veces siento que al decirla pareciera que mi pecho se abre y ahí sí me siento más conectada. El otro día estaba angustiada por un tema de salud y empece a decir la oración en forma constante y me fui tranquilizando…

Esto es del todo normal hermana. Al principio sobre todo la repetición es meramente vocal o mental y suele desconectarse con frecuencia del sentimiento. No importa, la cantidad hace a la calidad si somos persistentes y queremos unirnos a Dios y seguir Su voluntad. Como puede ver en el libro de El Peregrino Ruso, el staretz le indica a este que empiece por cierta cantidad y que eso por si mismo le guiará al corazón. También conviene, si esa desconexión del sentimiento es persistente, detenerse y ubicar la necesidad espiritual del momento o un dolor del alma que nos persiga siempre. La conciencia de ese dolor, vacío o angustia, nos dará el fuego necesario para reconectar el corazón a la oración. Muchas gracias por compartir.

Mi mayor dificultad creo consiste en la frase elegida: “Señor Jesucristo Hijo de Dios ten misericordia de mi pecador”….Me pierdo porque la considero es muy extensa.
En cambio el nombre de Jesús resuena en mi mente y corazón la mayor parte de día. Cuando estoy en silencio, cuando hablo con alguien, cuando comienzo a preocuparme, mientras cocino, cuando corto el pasto o miro el paisaje. Parece que no fuese yo quien lo pronuncia, sino que es como si estuviera dentro mío. Cuando me doy cuenta que hace un rato no siento la presencia del Señor entonces ahí soy yo quien invoca Su nombre. Es como no tener que repetir el nombre porque simplemente Jesús está.
Un saludo fraterno en el Señor.

Mejor dicho imposible hermana. Efectivamente no somos nosotros sino el Espíritu que ora en nosotros. (Romanos, 8, 26) Y efectivamente cuando Dios se nos hace ausencia, debemos poner nuestro esfuerzo para pedirle la gracia de Su presencia. Y en efecto, muchas veces la oración de Jesús se detiene dicen los padres filocálicos, porque al hacerse presente El Señor, llamarlo sobra, entonces solo el silencio amoroso es lo que prima. De eso ya no se puede hablar. Nos alegra mucho lo que cuenta. Respecto de la frase y su extensión, puede acortarla sin dificultad mientras mantenga en ella el Nombre del Salvador. Muchas gracias.

Buenos días hermanos. El deseo de la oración continua está en mi corazón desde el principio de mi vida en Dios, después de que Él me concediera la conversión. Probé otras espiritualidades o “métodos” que no dieron resultado pues caía en una ascesis voluntarista. Hace años que sigo este blog, que muchas veces suena a respuesta. Ahora con estos ejercicios me parece percibir el modo. En ocasiones no sé si busco la oración continua por amor a Dios o por querer estar mejor, pero dejo con paz esta inquietud o imperfección en el Sagrado Corazón. Él sabe de mi debilidad. La mayor dificultad de la oración del corazón para mí es no olvidarla cuando me dejo absorber por otras actividades: vida en familia, trabajo… pero vivo esta dificultad también con paz. Yo tengo que perseverar y Dios me irá dando lo que quiera. Esta escuela de pequeñez (con Santa Teresita) y de abandono confiado en el Padre partiendo de mí propia debilidad y mis limitaciones me están dando, por fin, paz.
En todo hacer Su voluntad.
Mi frase para la oración de Jesús es: ¡Sagrado corazón de Jesús en Vos confío!
Que Dios los bendiga.

Está muy bien y que contento cuando describe esa confianza en Dios que sabe de nuestras debilidades y nos va entregando la gracia que podemos recibir en cada etapa del camino. En nuestra experiencia, cuando las actividades absorben, vale atender a la ejecución de la acción correcta y consciente para que ese hacer mismo se transforme en oración. Por caso, si está con la familia y le hablan, corresponde atender íntegramente a ese ser querido que se comunica y dejamos la oración aparentemente a un lado. Sin embargo, si atiendo verdaderamente a ese prójimo y le escucho con apertura, estoy orando igualmente. Luego con el paso del tiempo, se descubre que el Nombre de Jesús sigue recitándose en el trasfondo de todo lo que hacemos. Como bien dice: Solo perseverar que Dios nos va dando lo que necesitamos. Un abrazo fraterno en la efusión del Nombre.

13 Comments on “Día 16 – En todo tiempo y lugar

  1. Muchas gracias por el post de hoy, ¡me resultó de mucha utilidad!
    Y gracias por las respuestas a los comentarios de las hermanas que también son esclarecedoras. Sobre todo la parte que habla de los momentos cuando las actividades absorben, que “vale atender a la ejecución de la acción correcta y consciente para que ese hacer mismo se transforme en oración” contesta a mi interrogante sobre la posibilidad de mantener la Oración de Jesús durante el estudio o las actividades que exigen mucha concentración. Así que atendiendo plenamente a lo que hay que atender, el Señor está presente allí…
    Gracias y que el Señor les bendiga.

    Le gusta a 1 persona

  2. Buenas tardes a todos: Ayer escribí un comentario que, por la razón que sea, no sale. Ya me ha pasado otras veces. A lo mejor no sé dar el click correcto.
    Quiero agradecer esta propuesta de ejercicio espiritual, que considero una ayuda importante en el camino humano-espiritual. Es una especie de acompañamiento en la práctica y la experiencia de oración que necesitamos, o yo al menos necesito.
    Mi oración es, desde hace tiempo, (4 o 5 años) “la oración de Jesús”. También es mi “disciplina costosa”. Las dificultades son distintas según épocas, circunstancias, lugares… a veces la monotonía en la repetición, otras la dispersión mental, otras la desgana y cansancio, otras la carga de preocupaciones…
    Siento atracción hacia el encuentro con Jesús y después, en el rato para estar con Él, me canso y se me hace costoso PERMANECER.
    Me ayudan las propuestas prácticas que nos hacéis. Particularmente destaco el saludo a las otras personas invocando interiormente el nombre de Jesús, o pronunciar la oración ante dificultades que nos salen al paso, o el pararme en algún momento de la jornada para conectar por dentro con JESÚS diciendo su nombre. Comienzo, se me olvida, me distraigo, vuelvo a comenzar, vuelvo a olvidar, me canso, me disgusto, me caigo y me levanto mil veces.
    De nuevo, GRACIAS.

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Soledad, gracias por su compartir. A veces nos dicen eso que no sale el comentario. No sabemos a que puede deberse. Cuando le suceda, por favor envíe su comentario al correo bloghesiquia@gmail.com o al Whatsapp +54-351-3095309 nosotros lo publicaremos con su nombre. Publicamos todos los comentarios que nos llegan, excepto alguno que ofenda a nuestra fe común o ataque a personas.
      Es verdad que todo está en perseverar y nos alegra que tenga La Oración de Jesús con usted desde hace tanto tiempo.

      Quizá haya que revisar alguna cuestión “técnica” por así llamarla para que no resulte costosa y sea como es, un verdadero descanso. Incluiré este comentario entre los que se responderán en el post principal de cada día al igual que los del “día 14”

      Gracias por su comentario y aliento. Un saludo fraterno, invocando el Santo Nombre de Jesús..

      Me gusta

  3. Con el permiso del equipo del Santo Nombre, y con el vuestro, amigos en el Señor Jesús, quisiera si me lo permitís, comentar brevemente este pequeño fragmento, trascrito por el Equipo del Santo Nombre en el post de hoy:

    “¿Pero cómo llegar a ella? ¡Es una cosa tan difícil! —No es difícil en modo alguno. Para recibir la iluminación espiritual y llegar a ser un hombre interior, hay que tomar un texto cualquiera de la Escritura y concentrar en él toda la atención tanto tiempo como se pueda. Por este camino se llega a descubrir la luz de la inteligencia”.

    Mi experiencia es que, sin ascesis es imposible abrir las puertas de la sagrada Escritura. Lo leí en alguna parte de este maravilloso blog, el corazón, nuestro destino, tiene una determinada configuración, y sólo se llega a esta configuración con la ascesis. Y para llegar a esta ascesis se necesita la pureza del alma. Lo decía Orígenes, él hablaba de los ornamentos pontificales, de las ofrendas prescritas, y de ser propicios a Dios. Resumiendo: Orígenes decía que había que ofrecer sacrificios a Dios con vestiduras puras y fuego divino.

    Gracias, amigos, espero podamos seguir creciendo.

    Me gusta

    • Quería añadir éste comentario al anterior, porque creo que el anterior comentario no lo he expresado bien. Como decía san José María, para hacer ascesis “no hay que ponerse piedrecitas en los zapatos”. Como dice el texto:
      “Para recibir la iluminación espiritual y llegar a ser un hombre interior, hay que tomar un texto cualquiera de la Escritura y concentrar en él toda la atención tanto tiempo como se pueda. Por este camino se llega a descubrir la luz de la inteligencia”.
      Y al concentrar y mantener toda la atención tanto en la Escritura como en la Oración de Jesús, estamos haciendo ascesis, porque nos estamos sometiendo, no a nuestra voluntad, sino a la voluntad divina, y esta es la ascesis de la que hablaba Orígenes, cuando decía que era necesario “ceñirse los lomos” a la fe.
      Saludos fraternos, amigos

      Me gusta

  4. Buenas tardes, queridos amigos en Cristo Jesús.

    Quería preguntaros, si la Oración de Jesús se puede rezar por otra persona. Por ejemplo, ¿Se puede rezar la Oración de Jesús, diciendo: “Señor, Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de “X”; ó “Señor, Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de “X”, que es pecador”? ¿Se puede rezar así, o la Oración de Jesús, se reza sólo en primera persona?: “Señor, Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, que soy pecador”.

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Clara. Por supuesto que sí. La oración de Jesús puede rezarse por cualquier persona y necesidad. Pocos regalos al prójimo, secretos y fructíferos como ese! Conocía a alguien hace años que recitaba 10 veces La Oración de Jesús por cada una de las personas que conocía o se relacionaba durante el día. De ese modo finalmente, el Santo Nombre estaba siempre con él. Un saludo fraterno.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: