Hagamos venir a Dios

29º día

cuarta semana

Bueno, estamos en el penúltimo día de estos ejercicios; en realidad el día de mañana dejaremos tan solo un vídeo con algunos comentarios que puedan servir un poco de síntesis y de apertura hacia el futuro. Será bueno mirarnos con amabilidad y reconciliarnos con lo hecho y lo que faltó hacer. Este tratarse como a un amigo muy querido debe ser recordado. Uno a los amigos no les pide perfección; sino afecto, autenticidad y compañía, ¿no es verdad?

Este darnos cuenta que venimos viviendo tan lejos del hogar, de la condición primera, de ese bienestar natural que es nuestro derecho como hijos de Dios; nos tiene que calar hondo. Comprendemos que muchas de nuestras heridas, magullones y defectos derivan de este vivir despistados, medio distraídos de lo esencial, un poco a los tumbos. Por eso es importante darnos una palmada en el hombro, un gesto de gratitud hacia ese espíritu que somos, que no ha muerto pese al olvido en que ha permanecido. Desatino ancestral, acumulado en tantos años de historia humana.

Por eso un buen modo de re-conciliar, es decir de volver al acuerdo original; puede ser concentrar durante la oración el sentimiento de calidez hacia nuestros seres queridos, de afecto profundo, arraigarlo en el corazón. Y a partir de ahí expandirlo… de la forma que más fácil nos resulte, hacia los conocidos; luego hacia quienes nos cruzamos casi sin ver durante el día y posteriormente hacia toda la humanidad sufriente y los demás seres vivientes. Esto nos resulta más sencillo cuando hemos visto algunos de nuestros automatismos; entonces los percibimos en los demás y nos sentimos “hechos del mismo palo” o en la misma condición.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” nos dice Jesús. (Mc 12, 29-31) Amarnos y tratarnos con respeto implicaría un cierto compromiso de permanecer atentos, de no dejar que la vida se nos vaya como un sueño. Hemos de usar nuestros días para volver a casa, a esa patria lejanamente presentida. Desde ahí podemos extender el mismo trato a los demás. (Lc. 6, 31) Esto a veces genera en la oración, la sensación de estar orando “en nombre” de todos, como si fuéramos todos los seres que claman al Padre universal la gracia de la presencia.

Es un llamado que Él nos hace a todos, sin embargo nos parece que nosotros le pedimos que venga, que nos quite el desamparo. Que no importen las paradojas de la mente, hagamos venir a Dios a fuerza de oración. (Rom 11, 36)

elsantonombre.org

Hermanas y hermanos, os dejamos aquí abajo tres textos o pautas de vida; que con diferentes lenguajes, énfasis y matices, pueden servir para ir seleccionando pasajes que nos resulten particularmente afines o inspiradores, para incorporar a nuestros propios esquemas cotidianos. Y debajo un audio de Lourdes completando un capítulo sobre el Maestro Eckhart.

Regla para eremitas Breve tratado de Oración contemplativaEntrevista al eremita

Aquí el mismo audio en MP3

9 Comments on “Hagamos venir a Dios

  1. La meditación de este día me hizo recordar los últimos versos del Cantar de los Cantares:
    ¡Tú que habitas en los jardines!,
    mis compañeros prestan oído
    a tu voz;
    deja que yo te oiga decir:
    “Apúrate, amado mío,
    como una gacela,
    como un ciervo joven,
    sobre las montañas perfumadas”. (Cant 8, 13-14)
    Y también:
    “El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven”, y el que escucha debe decir: “¡Ven!”.
    Que venga el que tiene sed, y el que quiera, que beba gratuitamente del agua de la vida” (Apo 22,17).
    Es hermoso que podamos seguir encontrándonos en momentos comunitarios de La oración de Jesús.
    ¡Ven, Señor Jesús!

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    • Que buenos y hermosos versículos que nos recuerdas Tine! Y que relacionada siempre la poesía al deseo de Dios y a las experiencias de lo sagrado. Nos encontramos bajo la guía del Santo Nombre si Dios quiere. Un abrazo!

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  2. Toda esta escritura es una lección de vida a través de la cercanía a Dios Pidiéndole que nos dé la mano en todo estr transitar por el mundo que a momentos es tan, tan, difícil y que solo el sentirnos acompañados por el Señor puede hacernos ir hacia adelante. Queriendo, Amando, mucho a todo y a todos los que nos rodean. Amando y aceptando nuestra propia vida, nos guste o a ratos no, pero es la voluntad del Señor.
    Hermosa y valiosísima escritura, para releerla todas las mañana y muchos ratos de decaímiento.

    En el Amor del Señor Jesus Misericordioso, Que tenga piedad de nosotros. Por ahora y siempre.

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  3. Me resuena muy bien este texto, “mirarnos con amabilidad”, “ a los amigos no les pide perfección; sino afecto, autenticidad y compañía”, … claro que si, a veces caemos en incomprensiones hacia el prójimo “espiritualmente ignorante” no entendemos que algunos no busquen a Dios, no lo perciban, reconozcan, sientan, … entonces parecemos frente a ellos muy radicales en nuestras aproximación . Esto produce separación, el efecto contrario al que queremos, ir hacia Dios, … resulta importante comprender que cada cual tiene su tiempo, incluso algunos fallecerán sin caer en cuenta del espíritu de Dios que habita en nosotros, … ¿y que podemos hacer? Ser amables y comprender que la sabiduría (creo yo) es traer o manifestar a Dios en el mundo y no pretender hacer del mundo, el reino de Dios. Hay un aquí, y el otro lado, … seamos compasivos con nosotros mismos y con el prójimo que a nuestros ojos puede venir algo retrasado.

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    • Así es Martín, lo dices bien. No podemos comparar procesos. Es la mente la que nos “sitúa”, por arriba, por abajo o en tal o cual lugar. No conocemos desde donde partió el otro, su subjetividad, sus posibilidades en todo sentido… por eso a aplicarnos donde nos toca que antes que nada es a elevar nuestro espíritu por sobre los automatismos. Un abrazo fraterno hermano y gracias por tu compartir.

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  4. Buen Día del Señor, hermanos. He seguido de modo irregular los posts del retiro y os lo agradezco de corazón.
    Sólo compartir con vosotros, en relación con esta oración “en nombre de todos”, que el Evangelio habla hoy de un “espabilado” que se dio cuenta del poder del nombre de Jesús para liberar del demonio a sus hermanos. Tengamos en cuenta este aspecto hoy en día, con tanta actividad del maligno patente a nuestros ojos. Esta faceta de la Oración del Santo Nombre me ha hecho pensar en vosotros.
    JESÚS, JESÚS, JESÚS
    (Lo pronuncio 3 veces en honor a la Trinidad:
    Jesús, el Hijo de Dios
    Jesús, el Salvador del mundo
    Jesús, el Ungido del Espíritu Santo)
    Bueno, por si os sirve.
    Un abrazo en el Señor!

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